Buenos Aires. En un reflejo de la desconfianza que existe en Argentina sobre las cifras oficiales, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) firmó un convenio con la mayoría de las terminales automotrices y varias fábricas autopartistas que incluye una cláusula explícita de considerar mediciones altenativas de la inflación a la que entrega el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para negociar sus reajustes salariales de 2011.

El gremio, que aúna a 20.000 operarios, acordó en el contrato con las empresas quepara los mejoramientos se considerará “entre otras fuentes, el IPC UBA correspondiente al trimestre enero/marzo de 2011", según consignó La Nación.

Este último es el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por Buenos Aires City, un centro de estudios de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dirigido por Graciela Bevacqua, quien encabezaba el Indec hasta 2007, cuando a dicho organismo ingresaron funcionarios de confianza del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Desde entonces que en Argentina se acusa que el IPC está subvalorado para obtener réditos políticos.

Por ejemplo, entree enero y agosto de este año el costo de la vida creció 7,5% según el Indec; aunque Buenos Aires City dijo que fue de 17,3%.

"Nosotros no tomamos el índice del Indec porque da para abajo", dijo el secretario de prensa de Smata, Aníbal Soler, a La Nación.

Hace tiempo que los gremios argentinos utilizan mediciones alternativas salariales, pero esta es la primera vez que se explicita en un contrato y se requiere los servicios de una entidad externa.

El convenio fue firmado en julio con casi todas las automotrices, salvo PSA Peugeot Citroën, cuyos trabajadores están enrolados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).