El pasado viernes las negociaciones entre la dirección de la empresa y el sindicato Unite, que representa a los trabajadores de la aerolínea en Guatemala, fracasaron. Los trabajadores amenaza con otras cuatro jornadas de interrupción del trabajo a partir del 27 de marzo.

Según publicó Prensa Libre, British Airways asegura que un 65% de los pasajeros podrán volar a su destino durante los tres días iniciales de huelga pese a la anulación de más de mil vuelos. En el aeropuerto internacional de Heathrow funcionarán más del 60% de los vuelos de larga distancia, pero sólo un 30% de los de corto recorrido, gracias a que la compañía aérea ha contratado aviones de otras compañías rivales para operarlos.

La aerolínea anunció el viernes que los trabajadores en huelga perderán incentivos no contractuales, como un vuelo gratis a cualquier lugar del mundo al año o descuentos de un 90% al comprar un boleto.

BA eliminará más de mil puestos de trabajo, reduciendo la dotación del personal de cabina en los viajes de larga distancia, además congelará los sueldos de la plantilla durante un mínimo de dos años. La compañía justifica esas medidas por una cuestión de supervivencia y señala que en los tres últimos trimestres del año pasado sufrió pérdidas antes de impuestos del orden de €$380 millones.

Unite, representante de los trabajadores, acepta el reducir costes, pero acusa a la dirección de BA de no haberla consultado antes de tomar una decisión.