El 2015 quedará grabado como un mal año para el sector exportador uruguayo, acostumbrado a registrar tasas de crecimiento superiores al dígito. La merma de la demanda pero principalmente de precios de los principales productos de la canasta exportadora pasaron factura al cierre del año pasado.

Tras cuatro años de desaceleración en las exportaciones uruguayas, 2015 cerró con la primera caída en las ventas al exterior desde la crisis financiera internacional de 2009 debido tanto a un deterioro en el precio de los principales productos de exportación como de los destinos comerciales más relevantes. El año pasado, las colocaciones de bienes al exterior (incluyendo zonas francas) totalizaron US$8.967 millones, lo que implicó una caída de 11,6% frente al acumulado de 2014, de acuerdo con los datos divulgados ayer por el Instituto Uruguay XXI.

"En términos generales, la caída de las exportaciones se explica en gran medida por una baja de los precios. Los volúmenes exportados de los principales productos crecieron o cayeron menos que los precios", explica el informe.

De este modo, el declive fue el primero en seis años. En 2009 hubo una caída de 10% en las exportaciones uruguayas como consecuencia, principalmente, de la fuerte crisis financiera que golpeó a las principales economías mundiales. Para encontrar otra caída hay que remontarse a la debacle de 2002, cuando las ventas cayeron 8%. Mientras que en 2010 las ventas al exterior repuntaron fuertemente (27%) al año siguiente comenzó un proceso de continua desaceleración que llevó a que en 2014 las colocaciones fuera del país se mantuvieran prácticamente sin cambios, con una leve suba de 0,5% interanual.

Soja perdió el reinado

La carne vacuna volvió a liderar el ránking de exportación por producto (16% de participación) y desplazó a la soja al tercer lugar (13%). Las exportaciones de carne vacuna le reportaron divisas al país por US$1.432 millones, una merma de 2,3% en valor respecto a 2014 pero una suba en volumen de 5,2%.

En tanto, la celulosa escaló al segundo lugar con ventas por US$ 1.266 millones (+43,8%) y una participación del 14%. Las ventas de soja sumaron US$1.123 millones, una merma del 31% respecto al año pasado. Mientras que las exportaciones de lácteos sumaron US$631 millones, tras caer 23% frente a 2014.

China se mantuvo como el principal destino –(23% de participación y amplió su distancia con Brasil (14%)–, ya que en el primer caso las ventas disminuyeron 9% y 29% en el segundo. En la vereda opuesta, Estados Unidos quedó en tercer lugar (7%) gracias a un aumento de las ventas del 42%. Mientras que Argentina cerró en la quinta posición, gracias a que moderó su ritmo de descenso a 0,4%. El otro socio del Mercosur donde las ventas cayeron fuerte fue Venezuela (-51%), lo que la desplazó al noveno destino en importancia.

Un 2016 "complejo"

La economista María Laura Rodríguez, de la Unión de Exportadores, trazó un panorama desafiante para los exportadores uruguayos en 2016. "Las perspectivas son complejas porque no hay en el horizonte de corto plazo ningún cambio que nos haga pensar que la tendencia se va a revertir", dijo la experta en diálogo con El Observador. En ese sentido, explicó que la situación mundial "sigue siendo poco favorable"; el único mercado relevante para Uruguay en crecimiento sostenido es EE.UU.

En cambio, la coyuntura de Brasil "es muy complicada y al nuevo gobierno argentino le va a llevar tiempo acomodar nuevamente la economía. Hemos tenido señales favorables (de la vecina orilla) pero también está en nuestra cancha ser más competitivos para exportar y competir con esa Argentina que en algún momento va a volver a posicionarse en los mercados", alertó Rodríguez.

La economista consideró que el país debe "abaratarse" en dólares, reducir el costo del Estado y mejorar varios aspectos que hacen a la competitividad. "Esperemos que en 2016 haya algún cambio en el panorama como para por lo menos cortar la racha de caídas", dijo.

En tanto, según las proyecciones realizadas por Uruguay XXI, en 2016 las exportaciones uruguayas de bienes experimentarán una leve reducción en valor (1,6%), pero retomarían la senda de crecimiento en 2017, cuando se estima aumenten 3,1%.