Francfort. El jefe del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo que España está logrando avances en el mejoramiento de sus finanzas, recibió de buena forma la reciente caída de los precios del petróleo y reiteró la oposición del BCE a los eurobonos.

Los esfuerzos de España por reparar a los sectores fiscales y bancario han protegido al país de la crisis de deuda de la zona euro, que ya atrapó a Grecia, Irlanda y Portugal.

"En el lado fiscal, el gobierno ha sido convincente", dijo Trichet en una entrevista con el diario español El País publicada el domingo. "Pero hay que seguir adoptando medidas y el objetivo del 3% de déficit en 2013 es esencial para la credibilidad", agregó.

El también dio una buena calificación a España por su trabajo en el sector bancario, que algunos economistas aún temen que podría arrastrar al país al caos de si la falta de pagos de préstamos hipotecarios y a firmas de construcción se sale de control.

"Por lo que respecta al sector financiero, hay una enorme diferencia con respecto a hace unos meses, pero el trabajo tampoco se ha terminado todavía", afirmó.

Trichet, quien dejará el BCE a fines de octubre, reiteró la oposición del banco central a una reestructuración de la deuda de Grecia, una medida que los mercados financieros ven como posible, pero que algunos miembros de alto rango del BCE han advertido que podría desatar consecuencias similares al caso Lehman en el sistema financiero.

El también dijo que es "absurdo" sugerir que Grecia podría renunciar al euro.

Los ministros de finanzas de la zona euro examinarán el recientemente acordado paquete de rescate para Portugal en su reunión del lunes, afirmó.

Sobre el actual panorama económico, dio la bienvenida a las cifras de crecimiento mejor a lo esperado fuera de la zona euro.

El área de la moneda común de 17 países creció en un 0,8 por ciento en los primeros tres meses del año, mostraron datos el viernes, impulsado por una extraordinaria alza del 1,5 por ciento del PIB de Alemania, mientras que la economía francesa se expandió un 1,0%, cimentada en la demanda de los consumidores.

"No es tiempo de complacencia, pero pienso que eso (las cifras de crecimiento) es alentador", afirmó Trichet.

Petróleo. Trichet también dio la bienvenida a la reciente baja en los precios del petróleo.

"El descenso del precio del petróleo es una buena noticia", declaró. "Reduce el impacto inflacionista y el efecto depresivo de esas cotizaciones sobre la economía. Pero hay un elevado grado de volatilidad", agregó.

Si bien el BCE no tiene control sobre los precios de la energía y las materias primas, se asegurará de que las perspectivas de inflación permanezcan bajo control, comentó.

También reiteró que las medidas de crisis del BCE -préstamos a bancos sin límites y compras de bonos de Gobierno- no se convertirán en un elemento permanente de su marco de política y que aún se opone a los bonos emitidos de manera conjunta por los miembros de la zona euro.

En una contribución separada para la edición del domingo del diario alemán Bild, Trichet dijo que el euro no está en peligro.

"No hay una crisis del euro", afirmó. "Varios países miembros de la zona euro han ajustado rigurosamente su política económica y fiscal después de haber cometido errores en el pasado", agregó.