‘Cooperación’ y ‘Diálogo político’ serán los principales temas que se analizarán en la reunión que mantendrán delegados de la Unión Europea (UE), tanto de Bruselas (Bélgica) como de Ecuador, y miembros de la Cancillería.

Peter Schwaiger, jefe de la delegación de la UE, sostuvo este martes que se aprovechará la cita para consultarles “si hay novedades” sobre las negociaciones para un acuerdo de comercio.

Indicó que la reunión es informal, es decir, no son encuentros de negociación ni de equipos técnicos. “Es una primera ocasión para ver un poco adónde ha llegado Ecuador en esta semana”, una vez que el presidente Rafael Correa ratificó la intención del Gobierno de firmar un convenio comercial con el bloque, en la visita que realizó en días anteriores a Alemania, Italia y España.

Agregó que la reunión a nivel de comercio se efectuará cuando el viceministro Francisco Rivadeneira regrese al país.

Rivadeneira intervendrá en el Encuentro Empresarial Andino que se desarrolla hasta mañana en Bogotá, Colombia. “El momento dado, cuando Ecuador haya desarrollado un poco más su estrategia, las nuevas orientaciones del presidente, nos vamos a reunir para ver un poco más en detalle exactamente los planes del Ecuador (...) para acordar una nueva vía para profundizar estas cuestiones comerciales”, señaló el diplomático.

Para Felipe Ribadeneira, presidente de Fedexpor, es imperioso llegar a un convenio porque las preferencias que permiten al país ingresar sus productos libres de aranceles a la UE terminan en el 2014. Además que la aprobación institucional llevará mucho tiempo de ambas partes.

Según el dirigente gremial, se mantienen divergencias en compras públicas y servicios.

En el primer caso, Ribadeneira explicó que al momento en que se llama a una licitación, la primera opción la tiene la empresa pública ecuatoriana; la segunda, la empresa ecuatoriana; la tercera, la economía popular y solidaria de Ecuador; y en cuarto –si ninguno de los tres cumple–, puede entrar una empresa internacional.

Agregó que ya en este caso, además, la compañía internacional “también tiene que cumplir una cláusula de desagregación tecnológica, lo que implica que se tiene que tratar de incorporar la mayor cantidad de componentes de tecnología ecuatoriana”.

Sobre este escollo, el empresario precisó que la Unión Europea lo que manifestó es que estarían de acuerdo, pero que no se mantenga por mucho tiempo, “que tenga un margen perentorio, es decir, que dure 10, 15 años y que después (el bloque) entre (a negociar) en igualdad de condiciones”.

En el tema de servicios, vinculado a sectores estratégicos, Ribadeneira manifestó que la Constitución ecuatoriana establece que son de facultad exclusiva del Estado, salvo que sea por excepción, “entonces la UE manifiesta que esta excepción tiene que consolidarse con el acuerdo comercial”.