Bruselas/Madrid. El complicado horizonte económico podría llevar a la Unión Europea a otorgar a países como España metas de déficit más suaves, pero no habrá pausa en el impulso general de austeridad mientras el continente lucha por poner fin a su crisis de deuda.

La Comisión Europea divulgará este jueves sus nuevas previsiones económicas de 2012 y 2013 para el bloque de 27 países.

Las fuentes consultadas creen que las proyecciones mostrarán una aguda caída en la actividad y que darán inicio a un nuevo debate entre los estados miembros sobre la revisión de las metas presupuestarias acordadas para este año y el próximo.

Un alto funcionario europeo con conocimiento directo de la situación dijo a Reuters que las metas de déficit existentes parecerían cada vez más inalcanzables y seguramente se modifiquen cuando el ejecutivo de la UE publique otra ronda de pronósticos el 11 de mayo.

"La Comisión (Europea) no quiere parecer ridícula al insistir en metas poco realistas, de modo que tendrá que hacer algunos ajustes", comentó el funcionario.

Según tres altas fuentes, la Comisión Europea podría permitir a estados miembros que excedan sus metas para 2012 en unas décimas, pero se ceñiría al objetivo para 2013, que es la fecha acordada por la mayoría de los países para llevar sus déficit de vuelta a menos del 3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) permitido por las regulaciones europeas.

Alternativamente, podría decidir dar a estados miembros un año extra, hasta el 2014, para alcanzar ese límite.

Actualmente, la Comisión prevé un crecimiento del 0,5 por ciento para este año y de un 1,5 por ciento para el próximo.

En las últimas semanas, varios países, incluyendo a Italia y España, han cuestionado abiertamente -o en silencio- el impulso de austeridad liderado por Alemania y han llamado a una aproximación más equilibrada entre los duros recortes de gastos y las medidas para fortalecer sus golpeadas economías y combatir el desempleo.

El foco ahora está en España después de que el Gobierno, culpando a sus predecesores socialistas, anunciara en diciembre que el déficit presupuestario habría alcanzado un 8 por ciento del PIB o más en el 2011, muy por encima del 6 por ciento comprometido con Bruselas.

Pese a que al menos a nivel público Madrid sostiene que reducirá el déficit a un 4,4 por ciento este año, el panorama de crecimiento lo hace muy improbable.

Una de las fuentes afirmó que España y otros países tienen la esperanza de que la Comisión Europea muestre "comprensión" en la medida en que muchas economías europeas están cayendo en su segunda recesión en tres años, pero advirtió que esperaba sólo una revisión "pequeña o muy pequeña".

El periódico español El País informó el miércoles que el presidente del Gobierno Mariano Rajoy pediría a Bruselas que eleve la meta de déficit para España por encima del 5 por ciento del PIB desde el actual objetivo de 4,4 por ciento para evitar un impacto negativo sobre el crecimiento y el desempleo