Atenas/Lisboa. Grecia insistió este martes en que cualquier reestructuración de su deuda sería un desastre para la economía, pero los mercados financieros seguían pensando en que era una posibilidad y apostando a que la crisis de la zona euro empeorará.

En Portugal, expertos de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional seguían adelante con las negociaciones con el Gobierno interino luso para un rescate, aunque un periódico local publicó que la cifra podría ser mucho mayor a lo esperado.

Un año y un día después de que la UE y el FMI acordaron prestarle a Grecia 110.000 millones de euros (US$163.000 millones) a cambio de profundos cambios estructurales a su economía, el ministro de Finanzas del país volvió a desestimar las sugerencias de que Atenas reestructure sus deudas.

Los pasivos de Grecia este año llegarán a un 150% de su producción anual o cerca de 340.000 millones de euros.

"Una reestructuración, descuentos a la deuda, serían un enorme error para el país", declaró el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou, durante un programa matutino del canal estatal TV Net.

Una misión de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional inició una nueva visita a Grecia para evaluar si los nuevos planes de austeridad del gobierno son lo suficientemente estrictos como para poner en orden las finanzas públicas.

"Tendría un gran costo y no tendríamos el beneficio, nos quedaríamos fuera de los mercados por 10 a 15 años, la cartera de los fondos de pensiones griegos sufriría amortizaciones, tendríamos problemas en el sistema bancario y por lo tanto en la economía real", auguró el ministro.

Dos asesores del gobierno alemán dijeron la semana pasada que la reprogramación de la gigantesca deuda, que sigue aumentando mientras la producción se contrae, era inevitable. Esa visión es compartida por los mercados.

Nout Wellink, miembro del Consejo de gobierno del Banco Central Europeo, dijo este lunes que estaba abierto a la idea de extender los plazos de la deuda griega, convirtiéndose en el primer funcionario del banco en admitir esa posibilidad de forma pública.

JP Morgan dijo que la probabilidad de una reestructuración griega este año estaba aumentando, pese a que no estaba garantizada.

"Aún no estamos listos para pronosticar que habrá una reprogramación de deuda este año, pero tenemos que reconocer que el riesgo ha crecido respecto a nuestra presunción base de que cualquier decisión sobre reestructurar deuda sería retrasada hasta el 2013", aseveró.

Los rendimientos de los bonos griegos a 10 años se situaban en un 15,5%, casi 12 puntos porcentuales más que los bonos alemanes equivalentes, en un claro indicador del riesgo que asumen los inversores al comprar deuda helénica.

Un panorama aún más claro de que se necesita una reestructuración lo exhiben los papeles a dos años, cuyos rendimientos están en un 25,7%, una cifra insostenible que implica que Grecia no tiene otra que reprogramar algunos pagos.

Rescate a Portugal. En Portugal, se espera que expertos de la UE y el FMI concluyan casi tres semanas de negociaciones para ofrecer un rescate a Lisboa en los próximos días, dijeron fuentes.

Funcionarios han dicho que probablemente Portugal necesitará unos 80.000 millones de euros en ayuda, pero el periódico luso Diario Economico reportó el martes que la cifra podría superar los 100.000 millones de euros (US$148.000 millones), incluyendo hasta 10.000 millones de euros para la banca.

El diario no citó fuentes, pero dijo que el sector bancario requería al menos 5.300 millones de euros para cubrir el agujero dejado por la quiebra del BPN, que fue nacionalizado en el 2008, además de fondos adicionales para ayudar a otras entidades a elevar sus ratios de capital.

Autoridades de la Comisión Europea han descrito el rescate a Portugal como más complejo que el de Irlanda, que recibió 85.000 millones de euros en noviembre pasado, o el de Grecia, que pactó 110.000 millones de euros el 2 de mayo del 2010.

El problema de Lisboa es que posee grandes deudas en el sector público, problemas bancarios y dificultades económicas estructurales, como su rígido mercado laboral y el costoso sistema estatal de pensiones, todo lo cual debe ser tomado en cuenta para el rescate.

Además, el país realizará elecciones parlamentarias el 5 de junio, tras la renuncia del Gobierno anterior por el rechazo legislativo a su plan de austeridad.

Dado el estancamiento político, la UE y el FMI negocian con un Gobierno interino en momentos en que los políticos se enfocan en los votantes y en su propia reelección.

En Finlandia, donde el partido anti-euro Verdaderos Finlandeses salió tercero en la elección parlamentaria del mes pasado, probablemente sea imposible apoyar el rescate si esta colectividad termina formando parte de la próxima coalición de Gobierno.

Jyrki Katainen, cuyo partido de centro-derecha resultó ganador en los comicios y que se espera se convierta en el próximo primer ministro, inició las conversaciones preliminares con sus eventuales socios de coalición el martes. Y los Verdaderos Finlandeses ya dijeron que no apoyarán un rescate a Portugal.