Beijing. La tasa de paridad central del yuan, la moneda china, frente al dólar estadounidense ha caído en un 4,6 por ciento durante los últimos cuatro días, y las compañías orientadas a la exportación del país asiático van a salir como los principales ganadores.

Algunas de las fábricas que inundan el mercado occidental con los productos hechos en China han asegurado que se beneficiarán de la depreciación del yuan, aunque el auge inicial podría ser temporal, mientras que otras temen que el aumento en los gastos de importación podrían contrarrestar los beneficios.

Xu Jianping, jefe de la compañía textil Zhongxiang, de la provincia oriental china de Zhejiang, considera el debilitamiento del yuan ''una gran ventaja''.

Las ganancias de su compañía, que exporta una gran cantidad de telas y prendas de vestir al extranjero, subirá 100 yuanes (cerca de 15,6 dólares) por cada punto básico en que caiga el tipo de cambio del yuan, según Xu.

"La tasa media de margen en la industria textil de China es tan bajo como un 5 por ciento. Cada centavo en el aumento de las ganancias será provechoso", dijo Xu.

Los productos textiles sensibles al coste suponen una importante parte de las exportaciones de China. La historia demuestra que si el yuan se devalúa en un 1 por ciento frente al dólar, la tasa media de margen de la industra se incrementará en entre un 2 y un 5 por ciento.

"Un yuan más barato significa que nuestros productos serán más baratos, por lo tanto, nuestra competitividad aumenta", dijo Wang Li, encargada de los asuntos aduaneros de la Compañía Textil Luthai, con sede en la provincia oriental china de Shandong.

"Estamos intentando aprovecharnos de la devaluación del yuan y buscando una base más sólida en el extranjero", añadió Wang.

Un yuan más barato también tendrá efectos positivos en los fabricantes de maquinaria, según Tang Yongping, gerente general de la filial china de Bracalente Manufacturing Grupo (BMG).

El yuan estaba experimentando una ligera apreciación cuando Tang entró a formar parte de BMG en 2006. Un yuan fuerte añadió presión a los fabricantes chinos, que ya sufrían a causa del aumento de los costes laborales.

"En cierta medida, la depreciación actual del yuan ayudará a reducir la carga financiera", apuntó Tang.

China reajustó su mecanismo de formación de la tasa de cambio esta semana, poco después de que registrara una caída del 8,9 por ciento en sus exportaciones en julio.