Godollo, Hungría. La Unión Europea sigue buscando candidatos calificados para dirigir el Banco Central Europeo (BCE), dijo este sábado un funcionario de alto rango del bloque.

Mario Draghi, del Banco de Italia, es visto como el sucesor más probable de Jean-Claude Trichet como presidente del BCE. Además, el finlandés Erkki Liikanen, el luxemburgués Yves Mersch y el gobernador del banco central de Holanda, Nout Wellink, son considerados como otros potenciales candidatos.

"Aún estamos buscando un candidato que reúna los requisitos y esté disponible (para ser presidente del BCE)", afirmó el ministro de Finanzas húngaro, Gyorgy Matolcsy, en una conferencia de prensa tras una reunión informal de ministros de Finanzas y banqueros centrales de la UE.

Hungría, que no es un país de la zona euro, posee la presidencia rotativa de la UE y por eso participa en las conversaciones sobre quién sucederá a Trichet cuando expire su mandato en octubre.

Sin embargo, Matolcsy dijo que no era responsabilidad de la presidencia húngara elegir un nuevo presidente.

La ministra de Finanzas española, Elena Salgado, dijo después de la reunión de dos días de Econfin, realizada en Godollo, Hungría, que aún había tiempo para considerar la sucesión de Trichet.

"Es aún muy pronto para tratar la sucesión de (Jean-Claude) Trichet", dijo Elena Salgado.

Una decisión no necesariamente tendría que salir de una cumbre de líderes europeos en junio y el proceso podía ser acelerado para que el próximo presidente esté dispuesto a tomar las riendas en noviembre, sostuvo Salgado.

Consultada sobre si había alguna resistencia a Draghi, Salgado dijo que no se había enterado de ninguna, pero declinó apoyar su candidatura.

"No he escuchado ninguna opinión negativa (en la Ecofin) sobre quién sería", dijo Salgado, en declaraciones traducidas del inglés. "Si dice que es candidato, para nosotros será un candidato entre otros", indicó.

Draghi es altamente respetado, pero para ganar el principal cargo del BCE debe obtener el apoyo de Alemania, donde la canciller Angela Merkel debe convencer a su electorado de que puede confiar en el próximo jefe del banco central para controlar la inflación.

El propio Trichet ha sido renuente a hacer comentarios sobre el asunto de su sucesor.