La actividad industrial cerró un 2013 de estancamiento, según las estadísticas oficiales. Si no se consideran en el análisis las empresas ANCAP, UPM y Pepsi en zona franca, que por su tamaño y su lógica particular de negocio, impiden ver lo que sucede en el núcleo industrial, el volumen de producción fue el mismo que en 2012.

De hecho, el índice de volumen físico del núcleo industrial, que elabora la Unidad de Análisis Económico de El Observador con base en los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), mostró un magro crecimiento de 0,2% en el promedio de 2013, en comparación con el año anterior. Sin embargo, si se consideran las grandes empresas, la industria uruguaya en su totalidad registró un crecimiento durante el último año de 4,05%, explicado por la expansión de la producción de la refinería de petróleo de La Teja, de 15,7%, y el incremento de 8,4% de la producción de celulosa.

Si bien el núcleo industrial vio estancada su producción en los niveles de 2012, todavía se ve un importante crecimiento en un número no menor de ramas industriales. De los 19 sectores relevados por el INE, 11 mostraron un incremento de su producción durante el último año y cuatro de ellos lo hicieron a tasas superiores al 10%. La principal expansión estuvo vinculada a la industria automotriz, con una expansión de 77,8% del volumen físico producido respecto al año anterior, debido a la reapertura del mercado brasileño. Hay que considerar que el año pasado el sector se había visto afectado por el cierre de su principal destino, con una caída de 54,2%.

En tanto, el rubro máquinas y aparatos eléctricos creció 11,9%, seguido por la industria maderera, que impulsada por el crecimiento de la producción de UPM autorizado por el gobierno, tuvo una expansión en su conjunto de 11,2% respecto a la media de 2012. Los sectores que mostraron un peor desempeño durante el último año fueron la industria autopartista y la industria de la vestimenta, con caídas de 22,6% y 22%, respectivamente. Ambos rubros se caracterizan por una fuerte dependencia con el mercado argentino.

En diálogo con El Observador, el director Nacional de Industrias, Sebastián Torres, dijo que el dato del cierre de la producción industrial de 2013 “no sorprendió” y estuvo en línea con las proyecciones que manejaba esta repartición. Recordó que en 2012 la actividad industrial -sin refinería- creció 1,6% mientras que el año pasado lo hizo un 2,2%. “Se mantiene una tasa de crecimiento que es positiva”, destacó. No obstante, reconoció que hay ramas dentro de la industria que están mostrando “problemas” a diferencia de otros que operan como “motores de crecimiento”.

El jerarca explicó que hay sectores que están “estancados” y en “caída” como textil-vestimenta y algunos subsectores de la industria metalúrgica vinculados a la fabricación de tanques y depósitos que acarrean problemas de competitividad. “A esto hay que sumarle los problemas coyunturales que sufrieron algunos sectores puntuales por parte de Argentina (por las trabas al comercio) como la vestimenta y los textiles”, indicó Torres.En la vereda opuesta quedaron otras ramas de la industria manufacturera que se mostraron más dinámicos y con aumentos constantes de sus exportaciones a lo largo del año pasado.

Torres dijo que en este grupo aparecen rubros dentro de la categoría de alimentos como la industria cárnica, lácteos y cervecería que mostraron números positivos.El director de Industrias también resaltó la recuperación que mostró el subsector del cuero, en particular el vinculado a la industria automotriz.

En la misma línea, el complejo de la madera y la celulosa confirmaron su buen momento. Torres informó que la exportación de madera bruta y chips de madera pasó de US$470 millones a US$523 millones el pasado año. Por último, los subsectores de la industria química vinculados al agro se vieron favorecidos por la expansión que viene mostrando la agricultura, en concreto las empresas cuyo foco está en la elaboración de plaguicidas, herbicidas y fertilizantes.

Por otro lado, respecto a proyecciones para 2014, la Dirección Nacional de Industrias estima un crecimiento menor al de 2013, pero descarta un descenso en la producción industrial sin refinería. “Para este año esperamos una expansión de entre 1,5% a 2%”, adelantó Torres. El funcionario considera factible que las industrias que abastecen a los países de la región, en particular a Argentina, pueden verse afectadas este año.