Diversos expertos uruguayos coinciden en esperar un impacto sobre las exportaciones, el turismo y también es probable que se reedite una nueva “ola” de consumo de uruguayos hacia Argentina, favorecidos por la ventaja cambiaria como ya ocurrió el año pasado.

El presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), Álvaro Queijo, señala que “ningún importador (argentino) se atreve a realizar un pedido” porque “no sabe cuánto tendrá que pagar por la mercadería. También hay casos de permisos autorizados que ahora dicen (por los importadores) que no quieren que llegue el embarque”, alerta.

Para el empresario, esta coyuntura “agrega más incertidumbre” a la “compleja” situación que Uruguay ya atraviesa con Argentina. “En los últimos años hemos perdido demasiada competitividad. Argentina está a la deriva y hay que apegarse a un socio que esté mejor ubicado, como Brasil para no perder pie”, comenta.

Por otro lado, la devaluación oficial del peso argentino ya está dejando su huella en la marcha de la temporada estival. El directivo de la Asociación de Inmobiliarias de Puntas del Este, Sabas Pereira, indica que en las últimas 48 horas el ritmo de consultas para los alquileres de febrero está “bastante por debajo” de años anteriores. “Lamentablemente todo esto ya está golpeando”, reconoce.

En febrero los alquileres de los inmuebles bajan entre 30% y 40% y dentro de los operadores había cierto optimismo la pasada semana en recuperar parte de los visitantes argentinos que no vinieron en la primera quincena de enero por los precios. El socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, no tiene dudas que el turismo uruguayo tendrá un duro golpe por la devaluación. “A nuestro juicio no hay indicadores para esperar mejores datos", asegura.

Para el experto, la coyuntura actual de Argentina significa un “shock externo muy negativo” para Uruguay que no será temporal. “Si bien hoy exportamos pocos bienes, esta aceleración de la devaluación provocará un freno mayor a nuestras ventas”, advirtió. 

Asimismo, indicó que una suba del tipo de cambio en la vecina orilla “incentivará” a que muchos uruguayos continúen realizando “gastos récord” del otro lado del charco como lo hicieron a lo largo de 2013. El año pasado los uruguayos gastaron US$ 1.312 millones fuera de fronteras.