Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la remuneración al trabajo registró un incremento de 12,9% durante 2011. Si se consideran los últimos once años, solo en 2008 se encuentra un registro superior.

Los expertos señalan que un aumento de tal magnitud, sumado a un registro similar esperado para este año –como resultado de la ronda de negociación salarial finalizada en 2011– obligará a las empresas a trasladar a precios la suba de costos, con lo cual seguirá alimentando la inflación.

Por un lado, los uruguayos acceden a una mayor cantidad de bienes y servicios. Durante 2011, el poder de compra de los trabajadores creció 4% –la diferencia entre el aumento de salarios y la inflación–, lo cual estimula el aumento del consumo por encima de la expansión de la economía.

La inflación cerró el año en 8,6% y en su última reunión de 2011, el Comité de Política Monetaria (Copom) enfatizó la necesidad de brindarle una “atención prioritaria” a nivel macroeconómico.

Para el analista Pablo Moya, de la consultora Oikos, “el crecimiento sostenido de los salarios por encima de la inflación se ha trasladado a una mayor demanda y eso ha elevado los precios”. Para este año, el economista advierte que “las subas salariales acordadas en los últimos Consejos de Salarios confirman una inflación por encima del rango meta –de entre 4% y 6% trazado por las autoridades económicas– y elimina toda posibilidad de que se desacelere de forma significativa”.

La inflación cerró el año en 8,6% y en su última reunión de 2011, el Comité de Política Monetaria (Copom) enfatizó la necesidad de brindarle una “atención prioritaria” a nivel macroeconómico. Para eso subió 75 puntos básicos la tasa de interés de referencia, a 8,75%.

Pero el Centro de Investigación Económica (Cinve) entiende que el crecimiento de los salarios impide que la política monetaria opere para desestimular el crecimiento de la demanda.

En un análisis de coyuntura difundido el lunes, el instituto privado señala que “más allá del encarecimiento del crédito al consumo, no está claro que esta medida pueda tener los efectos deseados sobre la inflación cuando se espera que los salarios crezcan más de 3,5% por encima del registro inflacionario en 2012”.

Más costos. Por el lado de la oferta, la suba de los salarios genera un efecto inmediato sobre los precios.

Según dijo a El Observador el gerente de Economía de KPMG, Marcelo Sibille, un estudio realizado por la consultora al cierre del último año arrojó que en 2011 el porcentaje de las empresas uruguayas de gran tamaño que ajustaron al alza sus precios fue de 87,2%. Entre ellas, 62,6% lo hicieron debido a un incremento de los costos laborales.

“Eso nos hace pensar que hay un componente de la suba salarial nominal que amenaza con que se pueda acceder a un espiral inflacionario”, agregó Sibille.

De hecho, si se mide únicamente en el sector privado –donde se registra el traslado del alza de salarios a los precios–, el aumento de las remuneraciones estuvo por encima de la media del sector público durante el último año.

Para los trabajadores privados, el aumento de los salarios fue de 14,1%, con la mayor suba en el sector de hoteles y restaurantes (19,4%) y en la actividad comercial (18,2%). En tanto, las subas más moderadas se registraron en la construcción (11,4%) y la intermediación financiera (11,6%).

En el sector público, el incremento fue más moderado, de 10,9%. De esa manera, los trabajadores privados recibieron un incremento del poder de compra –crecimiento del ingreso por encima de la inflación– de 5,1%, mientras que en el sector público el aumento fue de 2,1%.