El Banco Central (BCU) decidió elevar los encajes bancarios –dinero que las instituciones deben depositar obligatoriamente ante el BCU–, para moderar el crédito (principalmente en dólares), mitigar las presiones inflacionarias y proteger la competitividad del país.

El BCU entendió “oportuno” incrementar las alícuotas de los encajes marginales para las entidades de intermediación financiera. Eso significa que sobre los nuevos depósitos que capte el sistema, será mayor el porcentaje que deberán inmovilizar sin posibilidades de verterlo al crédito, lo que en los hechos significa encarecer los préstamos.

Así, a partir del 1º de agosto, los encajes para los depósitos en moneda nacional y en Unidades Indexadas por encima a los registrados al mes de abril de 2011 tendrán una alícuota del 20% (antes era del 15%) y 40% para los depósitos en moneda extranjera (antes era 27%). La medida abarca no solo a los nuevos depósitos que captarán los entidades desde agosto, sino que también será retroactiva para el excedente de ahorro que ingresó a los bancos locales desde abril del año pasado.

Dos visiones. La determinación confirma la “preocupación” del BCU por el incremento del crédito que financia el consumo doméstico, que añade presiones a la inflación y se suma al ingreso de capitales especulativos que pueden impactar sobre los niveles de competitividad de los productos uruguayos que se exportan.

Sin embargo, esta parece no ser la percepción del Ministerio de Economía. Entrevistado por el programa, Claves Económicas de Nuevo Siglo, el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, dijo que “no le preocupa” el incremento de los créditos al consumo. “El nivel de créditos de consumo es bajo en comparación con la región y el mundo. Que se expandan los créditos al consumo es una buena noticia. No estamos viendo un boom del consumo que genere desequilibrios. Estamos viendo una mayor bancarización, un mayor desarrollo financiero, más familias uruguayas están accediendo al crédito. Hay que monitorearlo, pero no vemos que sea un fenómeno económico preocupante en el actual contexto”, afirmó.

No obstante, el BCU sí parece preocuparle esta coyuntura y por eso decidió ayer elevar los encajes bancarios “atendiendo a la magnitud del crecimiento reciente en el crédito –el que se ha acelerado, especialmente en dólares– a su incidencia potencial sobre la inflación y la competitividad, así como a razones macroprudenciales”, explica la resolución del organismo bancocentralista.

Además, el presidente del Banco Central, Mario Bergara ha hecho hincapié últimamente en la preocupación por el ingreso de capitales especulativos del exterior, teniendo en cuenta que Brasil ha reducido su tasa de interés para impulsar su economía doméstica y también a que Uruguay obtuvo el grado inversor. 

El año pasado, el BCU introdujo por primera vez el régimen de “encajes marginales” para los nuevos depósitos bancarios a partir de junio. En esa oportunidad, el organismo logró retirar del mercado US$110 correspondiente a depósitos en pesos y otros US$370 millones por los ahorros en dólares.

Este instrumento es otra de las herramientas que tiene el BCU (además de la Tasa de Política Monetaria) para intentar encausar la inflación dentro del rango objetivo de 4% a 6% que tiene como meta el Poder Ejecutivo (ver aparte). De hecho, el último informe del Comité de Política Monetaria (Copom) advertía por la persistencia de las presiones inflacionarias, al tiempo que alertaba por una expansión “creciente” del crédito tanto en moneda local como extranjera.

Por otra parte, el Informe de Política Monetaria del segundo semestre divulgado ayer destaca que, desagregando por componentes, los bienes no transables –de comercialización exclusivamente doméstica– eran los que mantenían un ritmo de crecimiento mayor al índice general (10,3%), sostenido por la pujante demanda doméstica.

Alerta. Hace poco más de un mes, un informe de la comisión técnica de AEBU, advertía por el incremento de los préstamos en dólares. Los créditos en moneda extranjera de los bancos se incrementaron de “forma significativa en mayo –US$500 millones en el mes– con lo que se alcanzó un total de US$6.893 millones. La tasa de crecimiento del crédito en los últimos 12 meses fue de 32%, la más alta desde mediados de 2008.