El decreto aparecido esta semana, que elimina el ajuste fiscal por inflación a la hora de liquidar el Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE) –cuando esta no supere el 10%– impacta diferente en cada empresa, en función de cómo está compuesto su patrimonio. Las más perjudicados serán las que tengan activos expuestos a la inflación.

Los bancos fueron incluidos por los expertos en este grupo. "Sí que somos unos de los más afectados", dijo a El Observador el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay (ABPU), Jorge Ottavianelli.

Las siete instituciones que integran la gremial deberán pagar en la próxima liquidación entre US$20 millones y US$30 millones más que el año pasado de IRAE dado este cambio, según estimaciones preliminares.

En el ejercicio anterior, comentó Ottavianelli, estos bancos desembolsaron US$110 millones en tributos, por lo que este cambio implica un aumento de alrededor de 20% sobre esa cifra.