Las señoras escucharon la noticia y se abrazaron hasta que las lágrimas recorrieron sus mejillas. Entonces se separaron para secarse los ojos antes que la emoción siguiera ganando territorio. De fondo había aplausos y trompetas y alguna bomba de estruendo. "Sí se puede", gritaban los representantes de los "cincuentones" que se habían acercado hasta la Plaza Independencia en la mañana del lunes para exigirle al gobierno una solución a su situación.

Lo que hasta ese momento era una nueva protesta terminó en celebración cuando los manifestantes se enteraron sobre la decisión que el gobierno había adoptado pocos minutos antes. En el piso 11 de la Torre Ejecutiva y con todo su gabinete en la mesa, el presidente Tabaré Vázquez había anunciado que el Ejecutivo le daría la posibilidad a los "cincuentones" de elegir si querían salirse del régimen de AFAP para pasar al del Banco de Previsión Social (BPS). 

Vázquez dijo que la iniciativa se debía implementar mediante un proyecto de ley y que los ministerios de Economía y Trabajo brindarían los detalles a la brevedad, incluyendo el costo económico del cambio. El anuncio puso en suspenso la protesta. El representante de los trabajadores en el directorio del BPS, Ramón Ruiz, le dijo a sus compañeros que sería el mismísimo presidente de la República quien bajaría hasta la planta baja de la casa de gobierno para darles la buena nueva a ellos. Y en ese momento les pidió respeto a sus compañeros: "Han sido mucho meses de lucha, de gritar, de tirar cohetes y de levantar las banderas. Ahora es momento de escuchar, de escuchar con respeto. Y luego de ese anuncio veremos cómo seguimos".

Ruiz agregó que había que "valorar" el hecho de que fuera el propio presidente el que bajara a hacer el anuncio. "Lo mejor que podemos hacer es esperar con calma y tranquilidad", les pidió.

Así fue como Vázquez dio dos veces la misma noticia en poco menos de media hora y se empezó a liberar de una carga heredada por la reforma del sistema previsional para, además, capitalizar políticamente la solución de un problema que afecta a miles de uruguayos. "Ustedes ya tienen la seguridad que, previa información y considerando cada caso en particular, cada uno de ustedes podrá tomar la determinación de pasar al BPS o quedarse en la AFAP correspondiente. Con esto creo que respondo a los planteos que me han hecho. Espero que sea la mejor solución para todos", les dijo Vázquez en la puerta de la Torre Ejecutiva. "Gracia Tabaré", contestaron entre aplausos.

Gobierno define detalles. Aunque el presidente no dio detalles sobre el contenido del proyecto de ley, adelantó que los "cincuentones" se podrán asesorar en el BPS y en función de las proyecciones que se realicen tomar una decisión. Ruiz explicó a El Observador que es "muy posible" que los trabajadores con más de 60 años de edad tengan un año de plazo para elegir si dejan el sistema mixto y, los menores de 60 años, dos años de plazo para tomar la decisión.

El sistema de AFAP tiene en la actualidad unos 200 mil afiliados en la franja de entre 51 y 59 años. El presidente de República AFAP, Luis Costa, dijo a El Observador, que hay alrededor de 30 mil que podrían beneficiarse de pasar al régimen de transición. Los fondos ahorrados que esos trabajadores tienen en las AFAP (unos US$ 1.600 millones) serán transferidos a la bolsa de dinero del BPS. Según cálculos de República AFAP, el dinero de esos afiliados es suficiente para cubrir el pago de las prestaciones por 10 años. Transcurrido ese tiempo el costo de esas prestaciones deberá ser cubierto con recursos del BPS, lo que tendría una erogación extra de US$ 200 millones al año, solo para los 27 mil afiliados de República AFAP (hay unos 3 mil de las privadas que no están contemplados en esos cálculos). En la proyección de largo plazo, la cifra superará los US$ 2.600 millones, según República AFAP.

Las AFAP administran en la actualidad un fondo que ronda los US$14.700 millones.. "Los mecanismos para llevar adelante esta medida van a ser estudiados por parte del Ministerio de Trabajo y de Economía y el próximo lunes lo informaremos", apuntó Vázquez, que tampoco emitió comentarios sobre los costos que implicaría ese traspaso.

El año pasado, el ministro de Economía, Danilo Astori, había manifestado más de una vez que la problemática de los "cincuentones" no estaba en la agenda del gobierno, aunque no descartó la opción de abordarlo "en el futuro". En ese sentido, advirtió sobre la dificultad económica que implica una solución a ese problema, dada la erogación que supondría.

El Ejecutivo también deberá definir la forma en que se gestionarán los fondos devueltos por las AFAP. Una alternativa podría pasar por la conformación de un fideicomiso para administrarlos. De esa manera se "tendría certeza" de que esos dineros sean utilizados para el pago de las jubilaciones de los cincuentones y no para cubrir el déficit del BPS, dijo una fuente consultada por El Observador.

En el Parlamento ya hay dos iniciativas sobre el tema presentadas por el diputado colorado, Conrado Rodríguez.

El representante dijo a El Observador que ve con "beneplácito" que la situación de los cincuentones se coloque ahora en la agenda del gobierno. Rodríguez discrepó con que la salida sea permitir que se desafilien de las AFAP. En ese sentido, apuntó a que "la mejor solución" pasa porque que al momento en que la persona vaya a jubilarse se le liquide por el sistema mixto y por el régimen de transición, y en función de esa información pueda elegir por cuál sistema le sirve más la pasividad.

Seguridad social bajo la lupa. El presidente Vázquez anunció también que se elaborará "información sustantiva" y "completa" de la situación de la seguridad social en el país. "La seguridad social nos importa a todos y el gobierno no puede estar omiso en analizarlo, en ver cuáles son las perspectivas que tiene no solo el presente donde se está cumpliendo con las obligaciones pertinentes sino hacia el futuro", afirmó.

En la medida que más gente va alcanzando la edad para jubilarse y son menos las personas en edad activa, la subsistencia de los sistemas de seguridad social gana peso en el debate político. Así cobran fuerza alternativas como la ampliación de flexibilidades para retiros parciales, de modo que las personas extiendan su permanencia en el mercado de trabajo. Una idea en esa dirección manejó días atrás el ministro de Trabajo, Ernesto Murro.

Tope en aportes previo a reforma reduce jubilación. Los conocidos como "cincuentones" son un grupo de entre 30 y 40 mil uruguayos que rondan los 50 años y que se consideran perjudicados por el sistema mixto de jubilación vigente desde 1996, que creó las Administradoras de Ahorro Previsional (AFAP). En ese sistema, la jubilación la paga en parte el Banco de Previsión Social (BPS) y en otra la AFAP. Cuando el nuevo sistema previsional estuvo vigente, esos trabajadores, que hace 20 años tenían menos de 40 años, fueron incluidos obligatoriamente en función de su edad y su nivel de ingresos, según dispuso la ley 16.713 de setiembre de 1995. Ahora están próximos a jubilarse con 60 años (edad mínima) y sostienen que lo que van a percibir por el nuevo sistema será menos de lo que habrían recibido si se les hubiera permitido mantenerse su jubilación entera a través del BPS. Eso es porque se realiza un reconocimiento parcial de los aportes realizados antes de 1996. En algunos casos si se considerara la totalidad de los aportes la jubilación será mayor.

ANAFAP: es positivo buscar soluciones. El presidente de la Asociación Nacional de AFAP de Uruguay (ANAFAP), Sebastián Peaguda, dijo que es "positivo" que se brinden respuestas a las personas que se puedan ver afectadas. Añadió que es importante definir quienes son los "cincuentones" y si realmente tendrán un perjuicio en su retiro. Aclaró que no es un problema generacional, sino que involucra a una "porción reducida de mayores de 50 años, fuertemente concentrada en las personas muy cerca de su edad de jubilación y en la franja de mayores ingresos.