El monto de los proyectos de inversión presentados ante la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) para su exoneración impositiva alcanzó en el primer trimestre del año un nivel récord para ese período.Entre enero y marzo se presentaron proyectos por US$610,5 millones, con un incremento de 20,5% respecto a igual período del año anterior.

El máximo para todos los trimestres tuvo lugar en abril-junio de 2012, cuando se presentaron US$2.220 millones. Al analizarla por sector de actividad, la inversión presentada en los primeros tres meses del año muestra un cambio significativo en su composición. El sector industrial, principal receptor de inversión amparada en el régimen de exoneración impositiva, perdió protagonismo respecto a los servicios, que canalizaron 45,3%.

Sumado al comercio, que representó 6,7% de la inversión presentada, ambos sectores canalizaron más de la mitad de la inversión, alcanzando máximos en sus montos al menos desde el año 2009.La inversión en el sector servicios (US$277 millones) fue más de 15 veces mayor que el año pasado, mientras que en el sector del comercio se multiplicó más que por tres (US$40,7 millones).

Durante el primer trimestre del año pasado, el principal sector que atrajo inversión fue la industria, canalizando 91,2% de los capitales que buscan ampararse al régimen de exoneración fiscal. En tanto, los servicios y el comercio representaron 3,5% y 2,3% del total, respectivamente.

Dinamismo y masividad. Fuentes del Ministerio de Economía (MEF) comentaron a El Observador que en el primer trimestre de 2014 no “hubo un gran proyecto” que llamara la atención respecto a su monto en el sector servicios que explicara ese incremento. La UnASep (Unidad de Apoyo al Sector Privado) viene constatando un “aumento constante” en el ritmo de proyectos presentados que buscan obtener los beneficios fiscales que otorga la ley de promoción de inversiones.

Si bien en 2013 se produjo un descenso en el número de proyectos presentados, esto obedeció a un cambio del decreto reglamentario que “aceleró y adelanto muchas inversiones” sobre todo en el cierre de 2012. No obstante, ahora que las empresas “conocieron más el nuevo régimen está creciendo el número de ingresos”, indicó la fuente.Los estudios que asesoran a los inversores y que en muchos casos se encargan de elevar la solicitud ante la Comap coinciden en que esta herramienta se está “expandiendo” cada vez más a la hora de analizar una posibilidad de inversión y que ya dejó de ser una opción solamente para megaproyectos o emprendimientos fabriles.

“Es una opción válida que está sobre la mesa para cualquier proyecto de inversión. En el pasado, no siempre se ponía sobre la mesa la posibilidad de llevarlo ante Comap”, reconoció a El Observador Nicolas Herrera del estudio Jiménez de Aréchaga, Viana & Brause.

El experto indicó que la expansión en el sector servicio obedece a que hoy, por ejemplo, una empresa de software que analiza ampliar sus oficinas acude a los incentivos que otorga la ley. También destacó que el instrumento ha ganado en masividad y penetración en los últimos años.En la misma línea, el socio del estudio Guyer & Regules, Nicolás Piaggio, dijo que hoy el empresario trata de aprovechar “al máximo” todos los beneficios fiscales que tenga disponible. “También hay que destacar que hay más inversión porque están estos beneficios.

Antes de este régimen, la inversión estaba claramente en niveles más bajos”, recordó. De acuerdo a los últimos datos disponibles del Banco Central (BCU), en 2013 la inversión en la economía uruguaya alcanzó el 22,9% del PIB, un máximo histórico.

A juicio de Piaggio el crecimiento que viene mostrando el sector comercio y servicios en los proyectos promovidos obedece a que en el último tiempo se “facilitó y transparentó” el proceso de presentación de los proyectos ante la Comap.

“Hoy la herramienta está el alcance de más empresas”, aseguró. En tanto, Herrera destacó que se trata de una herramienta “ágil”. “No es recurrente que una empresa se queje por los tiempos de aprobación”.