Uruguay. El gobierno argentino levanta este lunes parte de las restricciones cambiarias vigentes desde el 31 de octubre de 2011 con la vista puesta en frenar los “ataques especulativos” que llevaron la semana pasada a una brusca devaluación del peso y controlar el impacto en los precios.

Expectativa e incertidumbre son las sensaciones que se han apoderado de los mercados, tanto en Argentina como en la región. En Uruguay, las autoridades no quisieron aventurar ninguna repercusión y están a la espera de mayor información acerca de la flexibilización que implementará el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que recién serán dados a conocer este lunes.

En ese sentido, el subsecretario de Turismo, Antonio Carámbula dijo días atrás a El Observador que se sigue “con atención lo que pasa porque Argentina, independientemente de que en los primeros días del año hubo alguna baja (en el número de turistas) sigue siendo, por lejos, nuestro principal mercado”.

Justamente, una de las medidas tiene que ver con el dólar para turistas. Si bien en principio se entendió que el gravamen para este rubro bajaría al 20%, el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, aclaró que se mantendría en 35%.

De todas maneras, por primera vez desde octubre de 2011, los particulares podrán comprar dólares para el ahorro, en función de sus ingresos declarados y con un cargo de 20% de anticipo sobre el impuesto de las ganancias.

Aunque los detalles para adquirir divisa no se conocerán hasta este lunes, Kicillof adelantó, en una entrevista con el diario Página 12, que se mantiene el gravamen del 35% para la compra de paquetes turísticos internacionales y las operaciones con tarjetas de crédito en el exterior, pese a que el jueves se apuntó una reducción del recargo al 20%.

Kicillof explicó que el fisco argentino habilitará una web que permitirá cambiar moneda en los bancos y subrayó que el gobierno tiene “las herramientas para hacer frente” a los “ataques especulativos” sobre el peso.

El funcionario insistió en que el gobierno va a ser “durísimo con el mantenimiento de los precios” porque la mayoría de los productos “no están atados al dólar”.

Con el anuncio del levantamiento de las restricciones, las autoridades lograron contener una abrupta devaluación de la moneda argentina, que retrocedió la semana pasada 17% hasta un precio de 8 pesos por cada dólar.

Aunque algunos empresarios ya advirtieron que la devaluación traerá aumento de costos, Kicillof niega que la cotización del dólar vaya a tener un impacto lineal sobre la inflación, prevista en un 10,4% para 2014 por el gobierno, aunque las consultoras privadas hablan de un índice del 30%.

“Vamos a exigir que nadie le mienta ni le robe a la gente porque la mayoría de los precios en Argentina no dependen de la cotización del dólar y en los casos en que eso sucede es en una medida muy pequeña”, reiteró Kicillof.

El funcionario afirmó que los parámetros para la adquisición de dólares “se establecerán solo en base a los ingresos” para limitar las compras injustificadas que canjeen fondos de origen sospechoso.

Además, Kicillof mantuvo que el mecanismo será más flexible con las economías más modestas y que va impedir “que los dólares se los lleven quienes más tienen”.

“En la Argentina hay un problema cultural en relación con el dólar. No se trata únicamente de que los grandes especuladores o sectores más pudientes están jugando con la divisa, sino que culturalmente en la mentalidad argentina está insertado el deseo de la tenencia de dólares”, admitió.

El Ejecutivo no contempla la flexibilización del acceso a la moneda estadounidense para las sociedades empresariales, que solo podrán operar con la divisa si lo justifican los motivos de su actividad productiva.

Kicillof defendió también la implantación del “cepo al dólar” en 2011 y aseguró que “si algo caracterizó a los gobiernos de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner) es que las medidas se toman en función de las circunstancias”.

Sin embargo, el ministro reconoció que “frente a las medidas de protección se gestaron nuevos mecanismos de especulación financiera” y floreció un mercado paralelo de divisas al que atribuye una salida y entrada de US$30 millones de Argentina.

“Buscan marcar un dólar paralelo alto, para hacer creer que cualquier nivel del dólar es bajo y que falta un trecho de devaluación”, acusó Kicillof.

Para el titular del Palacio de Hacienda, una vez que se habiliten las compras a particulares, los argentinos tomarán la mejor decisión y comprarán dólares “donde corresponde”.

Tras el anuncio del gobierno, en el mercado negro de divisas –que floreció en 2011 tras la imposición del cepo cambiario–, la cotización del llamado “dólar blue” cayó el 8% después de haber alcanzado un precio récord de 13 pesos.

El levantamiento parcial de las restricciones cambiarias abre también nuevos interrogantes sobre la acelerada liquidación de las reservas de dólares del Banco Central, que se encuentran en su nivel más bajo desde 2006. (Basado en EFE)