La disminución de grandes proyectos que demandan abundante mano de obra y la desaceleración de la economía –aunque leve– harán que las perspectivas laborales se aplaquen en 2013. Las empresas se mostrarán más “cautas” y en un mercado laboral que perderá dinamismo, según proyecciones de consultoras en Recursos Humanas que consultó El Observador.

El director de la consultora de selección de personal de Advice, Federico Muttoni, consideró que el 2013 va estar marcado por una “mayor incertidumbre” en el mercado laboral respecto a 2012. “No estamos viendo que este año se materialicen proyectos como (el de la planta de celulosa) Montes del Planta que involucran a un número importante de trabajadores y moviliza varios sectores de servicios conexos”, aseveró el experto.

Muttoni asoció el fenómeno a la marcha de la economía del país. Según datos del mes pasado del Banco Central (BCU), en el acumulado de los últimos 12 meses la expansión de la actividad pasó de una tasa de crecimiento de 4,8% a 3,7%. “Si la economía va bien, al empleo también. Con los problemas que han tenido los exportadores con Argentina y las dificultades por la competitividad con el dólar, las expectativas sobre el empleo a futuro se han deteriorado un poco Las empresas ven que sus costos de mano de obra han crecido. Hay mucha cautela”, alertó el consultor.

Agregó que en años anteriores las empresas arriesgaron porque se había planteado una “lucha por el talento”. Esta temporada tenderá a ser más moderada, por varios factores, según Muttoni: “retornó gente a trabajar a Uruguay y algunos aún no se han incorporado; hay mucha incertidumbre en varios proyectos que se han demorado en salir”.

Neker de la Llana, gerente de servicios profesionales de Manpower, coincide en que el mercado laboral se encuentra en una “meseta”. “Es difícil que en una situación donde la economía tiende a ser más lenta las tasas de desempleo bajen”, explicó.

En líneas generales, “las expectativas (para 2013) son más moderadas. Expectativas más moderadas. Notamos una cautela desde hace unos meses. Cautela por parte de tomadores de decisión, a la hora de tomar personal. Claramente, hay una baja de la demanda laboral y el ritmo de creación de empleo ha bajado”, aseveró de la Llana.

De acuerdo a la encuesta Enfoque de KPMG sobre el mercado laboral de 2012, la demanda por trabajo en 2013 será muy similar a la del año pasado, temporada que notó un descenso en este rubro respecto a 2011. En este sentido, el estudio de la consultora vincula esa tendencia al contexto económico internacional y regional. Entre los sectores de trabajo, el informe asegura que la construcción reducirá un 10% del personal ocupado, mientras que la industria, el comercio y los servicios no sufrirán mayores cambios.

En transición. “A lo largo de 2012 vendimos servicios de transición laboral (outplacement) para las empresas puedan reducir su plantilla de trabajadores, por distintas razones”, aseguró Muttoni, una práctica más frecuente entre las consultoras.

De la Llana confirma esta tendencia. “Empezamos a notar que se da más con asiduidad el servicio de outplacement; servicio que las consultoras brindan para apoyar a personas que pierden el trabajo por motivos ajenos al desempeño. Se le brinda asesoramiento y capacitación. El servicio ha sido más solicitado en los últimos meses”, apuntó.

Sin impacto. Dentro del panorama un tanto incierto, hay áreas que mantendrán un “pleno empleo”, según De la Llana. “Son segmentos que están firmes y que siguen mejorando las condiciones más allá de, por ejemplo, los Consejos de Salarios: carreras vinculadas a la tecnología, ingenieros, perfiles de técnicos, oficios relacionados a la industria, a la construcción y a la agroindustria”, indicó el gerente de Manpower. “La retención de este tipo de perfiles es más difícil debido a la escasez relativa de esas profesiones. Son reclutados proactivamente, sin que salgan a buscar trabajo”. Aunque, matizó De la Llana, “no con la misma agresividad”.

Para Muttoni, de Advice, hace unos años los ingenieros y técnicos “eran un cuello de botella”. Pero estos pueden dormir tranquilos. “Las carreras de ingeniería aún vuelcan menos profesionales de los que el mercado está demando”, afirmó el consultor.