El Observador de Uruguay. La cantidad de operaciones realizadas en los cajeros automáticos y dispensadores de efectivo (incluye buzoneras y mini ATM) volvieron a crecer en 2017. Sin embargo, los montos operados totales cayeron por segunda vez consecutiva.

En el segundo semestre hubo un fuerte descenso en términos corrientes de 19% respecto a igual período del año anterior con US$30.864 millones, según el informe del Sistema de Pagos divulgado por el Banco Central (BCU).

Si se observa solo la operativa registrada por retiros de efectivo existió un crecimiento en la cantidad de operaciones del 8%, acompañado por un leve incremento en los montos operados del 1,84% interanual, aunque con un pequeño descenso en los montos promedios tranzados por operación.

Es importante destacar que los retiros en efectivo son el 78% de las operaciones realizadas en estos puntos de atención, pero únicamente representan un 24% del dinero total tranzado por estos canales.

La operativa con tarjetas, así como los débitos directos registraron un alza general de 21% en cantidad de operaciones y 35% en montos durante el último semestre del año pasado.

Por otro lado, se destaca la operativa de pagos móviles que en el segundo semestre de 2017 registró un alza de 59% con respecto al mismo período del año anterior, lo cual reafirma la tendencia alcista observada en los últimos semestres. Este canal movió US$149 millones en ese período.

Débito y dinero electrónico. La operativa con tarjetas (débito, crédito y dinero electrónico), así como los débitos directos registraron un alza general de 21% en cantidad de operaciones y 35% en montos durante el último semestre del año pasado.

Estas cifras sugieren que más allá del incremento en el nivel de actividad económica, se asiste a un cambio cultural en los hábitos de pago de los agentes, como consecuencia de las políticas de inclusión financiera, dice el reporte del BCU.

Si se observan los datos desagregados por instrumento, los aumentos más pronunciados se registran en la cantidad de operaciones con débito y dinero electrónico que crecen 33% y 49% respectivamente en relación al semestre previo, mientras que en las tarjetas de crédito el alza es de 9%.

El monto total operado con débito en el segundo semestre de 2017 fue de US$2.260 millones, frente a US$1.402 millones en igual período de 2016.

En el caso del dinero electrónico se realizaron más de 12 millones de operaciones con estos instrumentos, por US$622 millones. Aproximadamente un 79,8% de las transacciones corresponde a compras de bienes o pago de servicios, un 19,9% a retiros de efectivo y un 0,3% a operaciones de débitos automáticos.

"El incentivo fiscal de reducción de IVA en la enajenación de bienes y prestaciones efectuadas a consumidores finales que efectúen el pago mediante tarjetas de débito o instrumentos de dinero electrónico, podría explicar en gran medida esta evolución", sostiene el BCU.

Transferencias electrónicas. También se registra una mayor utilización de las trasferencias electrónicas en detrimento del cheque –su sustituto natural – y probablemente de las operaciones efectivo consolidando así la tendencia observada en el primer semestre de 2017. En efecto, el número de transferencias efectuadas fue un 70% superior a la cantidad de cheques procesados por cámara y sin compensar.

En este sentido, la obligatoriedad a partir del 1° de mayo de 2017 del pago de remuneraciones, honorarios, beneficios o pasividades a través de medios de pago electrónicos parece explicar en parte el aumento observado en las cifras, habida cuenta de que gran parte de las transferencias se encuentran asociadas a la operativa de pago de nómina de organismos públicos y empresas de gran envergadura