El Banco Central se mostró preocupado por el fuerte crecimiento del crédito, fundamentalmente en dólares, durante los últimos meses. Ese fue uno de los motivos por los cuales decidió aumentar los encajes bancarios. Un análisis de la evolución del crédito en dólares en Uruguay y su estructura muestra que los hogares no participaron de ese aumento sino que se trató de inversión productiva.

Los cálculos realizados por El Observador a partir de información pública del BCU, muestran que el stock de crédito vigente en moneda extranjera aumentó 21,6% medido en dólares en los 12 meses finalizados en junio. De ese incremento, solo 1,5% se explicó por el mayor financiamiento a los hogares, donde el consumo es el principal destino de ese dinero.

Eso quiere decir que, de los US$1.116 millones de expansión de los préstamos bancarios en moneda extranjera, solo US$16 millones fueron a parar a manos de los hogares uruguayos. El resto fue explicado por una mayor demanda de préstamos por parte de las empresas uruguayas para financiar actividades productivas, en particular vinculadas al comercio y los servicios.

Según el comunicado de prensa emitido por la autoridad monetaria a fines de julio, la decisión de aumentar los encajes marginales fue tomada "atendiendo a la magnitud del crecimiento reciente en el crédito -el que se ha acelerado, especialmente en dólares-, a su incidencia potencial sobre la inflación y la competitividad, así como a razones macroprudenciales".

El aumento de los encajes bancarios marginales fue mayor para los depósitos en dólares (de 27% a 40%) que en las colocaciones en pesos (de 15% a 20%), como forma de penalizar en mayor medida el crédito en moneda extranjera. En teoría, al tener que dejar anclada en el BCU una mayor parte de sus depósitos, se reduce la cantidad de dinero que las autoridades pueden prestar o invertir y, por lo tanto, deben cobrar una tasa mayor a sus clientes para mantener la rentabilidad.

Según el comunicado del BCU, una de las razones por las cuales las autoridades entienden pertinente la utilización de esa medida y no una suba convencional de la tasa de referencia es que los encajes marginales "permiten afectar la disponibilidad y el costo del crédito en moneda extranjera".

Economía dolarizada. La economía uruguaya opera en dos monedas. De hecho, 56% del crédito otorgado por los bancos se encuentra nominado en moneda extranjera. Sin embargo, solo 5,4% del crédito a las familias está en dólares; la amplia mayoría es contratado en moneda local.

Por el contrario, 91% del crédito en dólares otorgado por las instituciones bancarias que operan en la plaza local tiene como destinatarias a las empresas. Una reducción de la disponibilidad de dólares para prestar implica necesariamente un encarecimiento del costo del crédito para las empresas.

Durante los 12 meses finalizados en junio, el sector productivo más dinámico en cuanto a la demanda de financiamiento en moneda extranjera fue el de la construcción. El volumen de crédito vigente aumentó 63% respecto al año pasado.

Aunque menos acelerada, la tasa de crecimiento de 44% del comercio fue aun más significativa para el crédito en dólares, debido a que el tamaño del stock de créditos del sector es mayor que el de la construcción. De hecho, explicó por sí mismo 36% del crecimiento del último año y, si se le agrega el sector servicios, alcanza a explicar prácticamente la mitad del aumento del stock total de créditos en moneda extranjera.

En pesos. Por su parte, el financiamiento en moneda local a las familias creció a una tasa real de 10,4% en los 12 meses finalizados en junio. Esa tasa representó una desaceleración en el aumento, si se tiene en cuenta que al cierre del primer trimestre del año el crecimiento fue de 13,9% en términos reales.

Al contrario que en el mercado del crédito en dólares, el financiamiento a las familias tiene un peso importante en el total. El crédito a las familias representa 72% del financiamiento total en pesos otorgado por los bancos locales. Eso sin contar el crédito de casas financieras y administradoras, que está nominado en moneda local.