Montevideo. En el tercer cuarto del año la evolución del crédito al consumo continuó reduciendo su dinamismo y registró el menor ritmo de expansión en la medición interanual en un contexto donde la confianza de los consumidores se encuentra en los valores más bajos desde que hay registros. Las familias de ingresos medio y medio-alto fueron las que pusieron un freno a la desaceleración incrementando el volumen de crédito vigente.

Al cierre del noveno mes del año, el volumen de crédito vigente otorgado a los hogares fue de US$ 3.182,8 millones. Si se evalúa en moneda local y se elimina el efecto de la inflación, eso implicó un incremento de 1,1% respecto a igual periodo del año pasado, según el Índice de Financiamiento al Consumo de El Observador (IFC-EO). El aumento en el nivel de créditos vigentes otorgados fue la menor desde que hay registros disponibles tras el aumento de 1,7% interanual del trimestre previo. En igual período del año pasado el aumento era de 5,5%.

El indicador mide la evolución del financiamiento vigente otorgado no solamente por los bancos de plaza sino también por las administradoras de crédito, que tienen un importante rol en el otorgamiento de crédito, principalmente a los hogares de menores ingresos. Por otro lado, el índice –construido a partir de información del Banco Central (BCU)– no considera el financiamiento a la vivienda ni el crédito automotor.

Este comportamiento se alinea con la evolución de la confianza de los consumidores que viene en deterioro desde aproximadamente un año y alcanzó en setiembre el menor valor histórico, acercándose al rango de "atendible pesimismo", según el Índice de Confianza al Consumidor (ICC) que elabora Equipos Consultores en conjunto con la Universidad Católica.

El menor dinamismo fue producto de un crecimiento más moderado del crédito otorgado por las administradoras de créditos junto con el Banco República que mantuvo sin cambios la cantidad de crédito vigente.

De este modo, los segmentos de ingresos bajos y medio-bajos de los usuarios del crédito a las familias –que son los que se reflejan principalmente en los datos de las administradoras de crédito– mostraron un comportamiento más cauteloso frente al período anterior. Así, el volumen de préstamos vigentes concedido por las administradoras fue 3,2% superior en los tres meses cerrados a setiembre respecto al tercer trimestre de 2014 y se desaceleró más de un punto porcentual frente al incremento previo de 4,9%. El dato del trimestre mostró la menor suba desde al menos 2012, cuando el BCU comienza a recabar datos de las administradoras crediticias. De todas formas, este sector fue el que más dinámico en el periodo considerado.

En tanto, el total del crédito vigente financiado por el BROU no registró cambios en la medición interanual y continuó con la tendencia a la moderación que viene mostrando desde hace seis trimestres consecutivo. Así, los créditos de la banca pública no registraban un estancamiento desde los primeros tres meses de 2013.

Por último, el crecimiento del crédito vigente concedido por el sector bancario privado se aceleró a 3% en el tercer cuarto del año, tras una suba de 2,5% interanual en el período abril-junio, mostrando una menor cautela a la hora de financiar el consumo en los sectores de ingreso medio-altos y altos –que son los que pueden acceder más fácilmente al crédito por parte de los bancos privados–. Este mayor dinamismo ocurre también frente a igual trimestre del año pasado, cuando el incremento fue de 0,9%.

Esto llevó a que la participación del sector privado dentro del mercado del crédito al consumo mejore. Los créditos vigentes de la banca no estatal fueron en setiembre 23,4% del total tras el 23% a fines del trimestre previo. A pesar de la moderación, las administradores de crédito también ganaron cuota de mercado respecto al período anterior, pasando de representar 22,9% del financiamiento al consumo al 23,2% .El BROU fue el único agente que perdió mercado, con una caída de seis décimas de puntos ocupó el 53,4% del mercado.