Montevideo, EFE. El gobierno uruguayo puede llegar a denunciar frente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) al gobierno argentino por recientes medidas comerciales que se consideran una "agresión directa" según adelantó el canciller Luis Almagro, confirmaron fuentes parlamentarias.

La posibilidad fue anunciada por Almagro durante un encuentro con la Comisión Permanente del Parlamento que lo recibió este jueves para analizar las relaciones bilaterales y recientes medidas de la Administración de Cristina Fernández.

A finales del pasado año, el gobierno argentino decidió impedir el transbordo de mercaderías argentinas en puertos uruguayos por no tener un acuerdo marítimo con Uruguay.

Almagro definió esa medida como una "agresión directa" y explicó a los legisladores los pasos a seguir en "negociaciones bilaterales" para tratar de modificar la decisión.

Sin embargo, adelantó que si no se logran resultados positivos la Administración del presidente José Mujica "analizará" presentar una denuncia frente a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Legisladores de la oposición acusaron al Gobierno uruguayo de actuar "con ingenuidad" en el tema y reclamaron una postura "mas firme" frente a las medidas argentinas.

Almagro por su parte afirmó que el Gobierno "no retrocedió ni un tranco de pollo" en la defensa de los intereses del país.

Además, relacionó la medida argentina con la autorización que dio a mediados del pasado año el presidente Mujica para que la planta de celulosa de la empresa finlandesa UPM (ex-Botnia) aumentara su producción en 100.000 toneladas anuales, lo que generó malestar y protestas de las autoridades de Buenos Aires.

En el trimestre comprendido entre noviembre de 2013 y enero de este año, los transbordos marítimos en el puerto de Montevideo registraron una caída del 43,8% en relación al trimestre previo, según datos del Centro de Navegación.

El período agosto-octubre fue el último antes de que entrara en vigencia una decisión del Gobierno argentino que prohibió a buques de su país realizar transbordos en puertos que no tengan acuerdo de reserva de cargas con su país (como es el caso de Uruguay).