La aprobación para construir un sexto shopping en Montevideo es un buen signo de que el consumo se mantiene alto y que el fenómeno conforma a los comerciantes y empresarios locales. El gasto de la población se ha mantenido alto pese a la desaceleración que mostró la economía uruguaya en este último tiempo, favorecido por el bajo precio del dólar, además de los beneficios que brindan los comercios para pagar y la época que se avecina, con la Navidad y Fin de Año bien cerca.

Ese otro gran centro comercial se ubicará en Avenida Italia y Mariscala, en Malvín, y lo llevará adelante el Grupo Lecueder. En Montevideo parece que hay lugar para otro shopping. También para un alto consumo como el que sucedió en el Día del Centro el jueves y viernes pasado. La desaceleración de la economía no incide, por ahora, en esta actitud del comprador. Según el Banco Central del Uruguay (BCU), en datos difundidos este jueves, en el acumulado de los últimos 12 meses la expansión de la actividad pasó de una tasa de crecimiento de 4,8% a 3,7%. En cambio, el consumo se mantuvo firme y tuvo una leve disminución de 5,9% a 5,7% durante el tercer trimestre.

Las facilidades para comprar con crédito, las fiestas tradicionales y un mayor poder adquisitivo coadyuvan para que el uruguayo adquiera artículos en esta época, tanto para regalar como regalarse. Pero es el dólar barato el que cierra la ecuación de este consumo en gran nivel. “Aparece una relación directa en el consumo cuando el dólar baja la barrera de los $20. Se da una explosión del consumo”, dijo a El Observador, Gonzalo Soutiño, socio de la consultora de marketing De la Bahía.

Más plata en la calle y las ofertas que vienen con grandes beneficios para pagar se suman al fenómeno. “Así, se pueden encontrar productos más accesibles financiados sin recargo. Algunos con 12 cuotas sin recargo o autos con hasta 24 cuotas sin recargo. También se da con los electrodomésticos. Es un aliciente para adquirir artículos de alto valor”, señaló el experto. “Además llega diciembre, la reina de las zafras”. Para Soutiño esta situación –el dólar bajo– no favorece a Uruguay. “La producción se ve afectada y se pierde competitividad”, advirtió.

El presidente del Grupo Centro, Nelson Gagliardi, coincide con Soutiño en relación al estado del dólar en el país y su incidencia en el ánimo de la gente. “Favorece enormemente el dólar bajo, que está baratísimo. A lo importado o a los que venden cosas importadas –la enorme mayoría–, al consumidor, les viene muy bien”, aseveró a El Observador. Añadió que la actitud de los bancos en salir a captar efectivo y transformarlo en crédito redunda en mayor gasto, además del pago del aguinaldo y las fiestas de diciembre. Gagliardi, quien también comprende que la producción y los exportadores se resienten ante un dólar planchado, afirmó que las propuestas del Centro, Ciudad Vieja y Cordón son muy atractivas, con mejores precios.

Dentro de lo esperado. Alberto Gossweiler, gerente general de Costa Urbana Shopping, comentó que el ritmo de venta “está razonablemente bien” comparado con otros años donde hubo más euforia incluso que en la actualidad. “Hoy el gasto está dentro de lo esperado y el nivel de consumo creció con respecto al año pasado. Costa Urbana está en los niveles del resto de los shoppings”, dijo el ejecutivo. “Todo confluye”, añadió para remarcar las razones de la buena venta de esta época del año. “Tenemos el dólar bajo y muchos productos se comercializan en dólares, como electrodomésticos, motos y bicicletas”, sumado a las tarjetas de créditos y sus muchas facilidades para abonar, indicó Gossweiler.

En un sector específico, como la compra de discos, las ventas se suman al ritmo del buen consumo. “Sigue el empuje de la gente para la compra de discos. Se agregó cierto interés fuera de lo normal por los vinilos. Es un regalo económico para estos tiempos; desde hace seis años que tienen los mismos precios, unos $300 en promedio”, explicó Mauricio Ubal, presidente de la Cámara Uruguaya del Disco. El dólar, la tendencia del mercado a obligar a mantener el precio y la piratería influyen en el costo. “La gente está con más dinero en el bolsillo, punto sobre el cual el gobierno está preocupado y pidió ojo al consumo”, concluyó Ubal acerca del elevado consumo de estos días.

Difícil proyectar. Los expertos no quieren aventurarse con proyectar esta realidad más allá del corto plazo. Además, se suma la preocupación del gobierno por atajar la inflación, hoy en 9,03%, en el control de los salarios. El aumento de los sueldos ha sido significativo. De acuerdo a un informe de la Cámara de Comercio, con datos de julio a setiembre de este año, el ingreso medio de los hogares se ubicó en $41.386 (US$2.116), en el promedio del tercer trimestre, lo que significa un incremento de 8,7% respecto al mismo período de 2011.

“En junio se llegó a la cresta de la ola” en el consumo, dijo Soutiño de la consultora de marketing De la Bahía, con una frenada entre setiembre y octubre. “Somos tres millones, no vamos a seguir creciendo de esta manera. Los ingresos de los hogares están al límite”, agregó. “Cuánto más durará la meseta, nadie lo puede predecir; lo que puedo decir es que a mediano plazo seguirá así. Los grandes números no van a cambiar y tendremos un 2013 muy similar a 2012. Las interrogantes se encuentran a nivel internacional. Estados Unidos va saliendo pero la preocupación mayor está en Europa”, concluyó el experto.