El mercado laboral mostró indicios muy preliminares de posible mejora luego de dos años y medio de contracción. Aunque la volatilidad de los indicadores laborales impide sacar conclusiones de corto plazo, los datos de julio muestran una mejora de las condiciones de empleo si se compara con igual mes del año pasado.

Según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los niveles de ocupación alcanzaron en julio 58,3% de la población en edad de trabajar. Ese registro se ubicó por encima del 57,8% de igual mes de 2016.

Los indicadores laborales están sometidos a fuertes oscilaciones debido a que se obtienen a partir de encuestas y por lo tanto, están sujetos a un margen de error. Eso impide sacar conclusiones de corto plazo. Sin embargo, de confirmarse los números de julio en futuros relevamientos, el mercado laboral uruguayo estaría frente a una incipiente recuperación. Si se compara con el mes de julio de 2016, el último dato refleja la creación neta de 400 puestos de trabajo. Si bien no es un número significativo –desde fines de 2014 se perdieron cerca de 40.000 empleos en la economía uruguaya–, las comparaciones interanuales venían reflejando destrucción de puestos de trabajo desde hacía 24 meses.

Por su parte, la tasa de desempleo mostró una caída más importante, pasando de 8,6% en julio del año pasado a 7,6% en la última medición puntual.

Los indicadores de tendencia, en tanto, obligan a una mayor cautela en la lectura de los datos. Si se tiene en cuenta el promedio del empleo en los 12 meses finalizados en julio y se lo compara con el año móvil anterior, todavía se ve una caída en los niveles de ocupación, que pasó de 58,6% de la población en edad de trabajar a 58,1%. Los indicadores de tendencia siguen reflejando un deterioro de las condiciones del mercado laboral en los últimos meses, aunque a un ritmo menor que el de años anteriores. El pico de empleo se dio a finales de 2014 y desde entonces se redujo la demanda de personal por parte de las empresas.

La tasa de desempleo muestra, en los indicadores de tendencia, una mayor estabilidad que la de empleo. En el promedio de los 12 meses finalizados en julio se ubicó en 8%, mientras que un año atrás estaba en 7,9%. Esa estabilidad, en un contexto de destrucción de empleos, se explica porque un número importante de uruguayos decidieron abandonar la búsqueda laboral. En ese periodo, la tasa de actividad pasó de 63,6% a 63,2%.

Ese indicador considera por igual a los trabajadores y a aquellos uruguayos que buscan de manera activa su incorporación al mercado de trabajo, y compara ese número con el total de la población en edad de trabajar.

Expectativas a futuro. La mediana de los analistas que participaron en la última semana de julio de la Encuesta de Expectativas Económicas de El Observador esperaba que este año termine con una reducción del empleo en el último trimestre respecto a igual período de 2016. Sin embargo, anticipan una recuperación para el próximo año.

El promedio de la tasa de ocupación del último trimestre del año pasado fue de 58,7%. Para igual período de 2017, la mediana de los expertos proyecta que se ubique en 58,2% y repunte a 58,6% al cierre de 2018.