El gobierno acordó ayer con sectores del comercio, la industria y los importadores "congelar" el precio de unos 300 productos de la canasta de consumo. El sector empresarial también aprovechó la oportunidad para trasmitir al Poder Ejecutivo la postura de que los nuevos acuerdos salariales no se aparten de los lineamientos oficiales e impliquen ajustes "mesurados".

La reunión que sirvió para afinar los detalles de la medida fue encabezada por el ministro de Economía, Danilo Astori y el director de la Asesoría Macroeconómica Andrés Masoller, pero también contó con la presencia del ministro de Trabajo, Ernesto Murro a expreso pedido de la Cámara de Industria (CIU).

En el encuentro, que duró algo más de media hora, los empresarios trasmitieron su voluntad de "colaborar" para que las presiones inflacionarias no se incrementen, pero también trasmitieron la idea de que el acuerdo "no se vea bloqueado" por "una negociación excesiva que se aparte de las pautas" en la ronda de Consejos de Salarios que está comenzando.

"Si bien la presencia de Murro fue simbólica, la idea era que recibiera de primera mano el sentir de quienes suscribimos el acuerdo. Estamos de acuerdo con las pautas salariales. Apelamos a que haya racionalidad, sensatez y no se pierda de vista el entorno en el cual se está negociando, con el objetivo de poder mantener los puestos de trabajo, dijo a El Observador una fuente participante de la reunión.

Para la nueva ronda el gobierno planteó que los sindicatos y empresas se auto clasifiquen como sectores "en problemas", "intermedios o "dinámicos" y definió ajustes nominales para cada uno de ellos.

El acuerdo para mantener los precios se extenderá desde hoy y por espacio de 60 días. La lista de productos incluye unas 300 familias de productos con 1.500 variedades de alimentos envasados, bebidas, artículos de tocador, higiene personal y algunos cortes cárnicos. En este último caso, la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) se comprometió a mantener los precios de los cortes más populares, como asado, hígado, colita de cuadril y peceto. Esto pese a la coyuntura alcista del precio del ganado que generalmente se da en el período de poszafra. La falta de lluvias en la zona sur ha complicado aún más la oferta de ganado disponible para faena.

Además, en el ecuentro se acordó que las grandes superfecies presenten cada 15 días ante el MEF una declaración con los valores que reciben de los importadores e industriales como una medida de "control" sobre el acuerdo de precios, comentaron fuentes empresariales a El Observador. Esto para que los proveedores efectivamente cumpla con el compromiso asumido entre todas la partes.

La vigencia del acuerdo no está sujeta a un tope específico en el precio del dólar –como se manejó inicialmente en el planteo de los empresarios–, pero existe el compromiso del gobierno de "revisar su viabilidad" si el tipo de cambio se consolidara entorno a los US$30.

"Somos optimistas que el gobierno está utilizando los instrumentos necesarios como para controlar el tipo de cambio. De hecho, la política monetaria va en esa línea", afirmó el secretario de la CIU, Juan Carlos De León. El dólar interbancario retomó ayer su racha alcista con un aumento de 0,24% y se operó en promedio a $ 28,373, sin intervención del Banco Central.

Con el acuerdo de precios, el gobierno busca contener el empuje de la inflación, que en los 12 meses finalizados en junio se ubicó en 8,53%. Según supo El Observador, el ministro Astori trasmitió ayer "preocupación" por el tema, pero también se mostró "esperanzado" en que el dato pueda mejorar en los próximos meses. El martes –antes de conocerse el acuerdo de precios–, el instituto Cinve corrigió sus expectativas de inflación a 9,51% para el cierre del año.

"Yo estoy seguro de que va a volver a tener éxito, que vamos a lograr con esta medida una desaceleración importante del proceso inflacionario", había dicho Astori el miércoles en un almuerzo organizado por la Asociación de Dirigente de Marketing (ADM).