Montevideo. Uruguay mantendrá una senda de crecimiento sostenido con la inflación como principal desafío macroeconómico, según el informe anual que presentó el gobierno al parlamento publicó la prensa local.

El Ejecutivo que asuma en marzo de 2015 lo hará "en un contexto caracterizado por una economía que transita un fuerte proceso de crecimiento y cambio estructural, con menos vulnerabilidades en los ámbitos fiscal y financiero", señala el documento.

Destaca que hay "cambios profundos en el entorno macroeconómico y en la estructura productiva, que determinan que Uruguay está hoy en una mejor posición que en el pasado para enfrentar una posible reversión del ciclo económico".

"Para los próximos años se espera un escenario internacional menos favorable para Uruguay. Ni todos los países desarrollados ni la región transitan aún sobre sendas de crecimiento duradero y esto podría impactar en el desempeño de nuestra economía", añade.

Por eso, el gobierno del presidente José Mujica redujo su proyección de crecimiento económico de 4% en la Rendición de Cuentas 2012 a 3% en la que presentó esta semana al Parlamento.

En 2013, la economía uruguaya se expandió 4,4% y completó 11 subas anuales consecutivas.

El equipo económico que encabezan el ministro de Economía, Mario Bergara, y el presidente del Banco Central (BCU), Alberto Graña, espera una inflación de 8,8 por ciento para 2014, superior al 6,4 que pronosticaba en 2012.

La inflación de 9,18% en el año móvil cerrado a mayo responde a la apreciación del dólar frente al peso (de 20% entre junio de 2013 y mayo de 2014).

Esa evolución del tipo de cambio "determinó un encarecimiento significativo del componente transable (aquellos bienes y servicios que se comercian con el exterior) de la canasta de consumo".

"El control de la inflación seguirá siendo el principal desafío de política económica para la actual administración", concluye el informe.

Al mismo tiempo, añade que "el tipo de cambio seguirá mostrando una trayectoria ascendente en un contexto financiero más inestable para los países emergentes, recuperación del crecimiento en Estados Unidos y fortalecimiento del dólar a nivel global".