Montevideo. El gobierno de Uruguay analiza la aplicación de nuevas medidas para frenar la inflación que de enero a noviembre ascendió a 9%, dijo este miércoles un funcionario del ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

El dato inflacionario de 0,35% en noviembre fue "más alto de lo esperado y pauta que estamos ante un fenómeno inflacionario profundo", reconoció el jefe de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller.

Masoller indicó que el Indice de Precios al Consumo (IPC) cerrará 2012 con un incremento más cercano al 8% que al 9%, siendo que el techo del rango meta oficial es de 6%.

"Hay que continuar con las políticas a efectos de mantener los precios bajo control", enfatizó el jerarca en una disertación del equipo económico del gobierno ante empresarios en Montevideo.

A fin de septiembre el Banco Central del Uruguay (BCU) elevó en 0,25 puntos la tasa de referencia de la política monetaria hasta 9% ante el persistente ritmo inflacionario.

Además, el gobierno instrumentó desde noviembre junto a comerciantes e industriales un plan de descuentos y congelamiento de precios de algunos productos de la canasta básica.

Con la iniciativa las cadenas de supermercados del país ofrecen 200 artículos con un descuento del 10% y, a su vez, congelan todos sus precios hasta fin de año salvo la carne y hortalizas.

Sobre el impacto de estas medidas en el IPC, Masoller explicó que "demoran en verse los efectos" y aseguró que no se descarta "ninguna medida".

En ese sentido, indicó que se evalúa una baja de los combustibles "en la medida que los costos de producción lo posibiliten" mientras se evalúa una reducción de algunas tarifas públicas en enero.

Masoller rechazó de plano un "recorte del gasto público" para mitigar el alza de precios, en su discurso ante la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).

En tanto, el presidente del BCU, Mario Bergara, sostuvo que "el presidente (José Mujica) lanzó la guerra a la inflación"  y "en esa guerra somos todos soldados".

Desde el ministerio de Economía se ha intentado frenar acuerdos salariales con ajustes superiores al 10% que favorecerían el alza del IPC.

Uruguay cerró 2011 con un incremento promedio de los precios minoristas de 8,6%.