El deterioro fiscal que enfrenta el gobierno uruguayo amenaza una vez más con aplazar una promesa electoral del gobernante Frente Amplio: aplicar una rebaja de dos puntos porcentuales del IVA (del 22% al 20%) que en un principio tendría carácter general, y después se decidió que regiría solo para todas aquellas operaciones que se realicen con medios de pago electrónicos. Esta semana el vicepresidente de la República, Danilo Astori, dejó entrever que si las finanzas públicas no mejoran en los próximos meses, será difícil instrumentar la medida este año.

"Hay solamente un tema de aplicación. Esa es una decisión política tomada y forma parte de las decisiones a tomar en la práctica; (pero) está muy atada a la situación fiscal del país”, admitió el vicepresidente en entrevista con radio Sarandí el pasado miércoles.

Luego de un largo debate en la interna del gobierno, el Parlamento aprobó una iniciativa de cambios tributarios a mediados del año pasado. El artículo 9 de la ley 18.910 facultó al Ejecutivo a “reducir en hasta dos puntos porcentuales la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA), aplicable a las enajenaciones de bienes y prestaciones de servicios, efectuadas a consumidores finales, siempre que la contraprestación se efectúe mediante la utilización de tarjetas de crédito, tarjetas de débito”. Era la norma que habilitaba el cumplimiento de una promesa que viene desde la Reforma Tributaria aplicada en 2007. Según explicó Astori, el gobierno debe “graduar la aplicación” de la rebaja del IVA, ya que se trata de una decisión “muy importante”.

“Hemos señalado que la carga al valor agregado es muy alta y al mismo tiempo muy injusta. No podemos independizar la aplicación. La ley aprobó la facultad para hacer esto en función de la situación fiscal”, recordó.rebaja de dos puntos porcentuales del IVA

Esta no es la primera medida que las autoridades postergan por un déficit fiscal. A principios de año, el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, declaró a El País que “por ahora” no está previsto incrementar de siete a ocho Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC) mensuales el mínimo del IRPF, y de ocho a nueve BPC el del Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), con retroactividad al 1° de enero de 2012. “La situación fiscal es bastante delicada y se está evaluando la posibilidad de postergar ese aumento”, dijo Masoller.

En 2012, las cuentas públicas cerraron con un rojo de 2,8% del PIB muy por encima del 1,7% de la meta oficial. En tanto, en enero el déficit mostró una leve desaceleración (-2,7%) pero fue casi el doble de la proyección de -1,4% estimada por Economía para 2013.

Antecedentes. La rebaja de los dos puntos de IVA fue una de las banderas políticas de la campaña del Frente Amplio y tuvo al astorismo como su principal propulsor. Sin embargo, una vez que José Mujica ganó la interna del oficialismo y luego la presidencia, esta promesa comenzó a encontrar obstáculos. El primer mandatario no era partidario de aplicar una rebaja generalizada del impuesto sino que él y su equipo de asesores de la Torre Ejecutiva, se inclinaban por aplicar una reducción de este impuesto focalizada únicamente a los sectores de menores ingresos.

En 2011 fue un punto crítico para la aplicación de esta promesa. Luego de fuertes diferencias en la interna del gobierno, finalmente una reunión entre el vicepresidente y el presidente terminó zanjando la discusión. Mujica cedió y accedió a que se enviara al Parlamento un proyecto de ley que preveía una rebaja de dos puntos de IVA para las operaciones con tarjetas de débito y/o crédito. La iniciativa terminó ingresando en marzo de 2012 al Parlamento y fue promulgada en junio de ese año. Hasta ahora solamente se eliminó el IVA para las compras realizadas con tarjetas del Mides y las AFAM, a través de las cuales se canalizan los subsidios sociales. En su momento, el MEF manejó como nueva fecha tentativa para aplicar la rebaja del IVA el primer semestre de 2013.

Sin margen. Para el director de la consultora Vixion Consultores, Aldo Lema, parece una medida “razonable” y prudente” postergar la rebaja del IVA. Incluso, el experto no descartó que en los próximos dos o tres años, de confirmarse un deterioro del contexto regional y extra regional, “eventualmente haya que pensar en subir el IVA”.

Usuarios pierden el beneficio. La devolución total del IVA para la utilización de tarjetas de débito Uruguay Social (Mides) y las tarjetas de débito para el cobro de Asignaciones Familiares (AFAM) está operativa desde setiembre de 2012. Esta herramienta no tuvo el eco que las autoridades esperaban, ya que se encontraron que la mayoría de quienes utilizan las tarjetas AFAM optan por retirar el dinero de los cajeros automáticos en lugar de realizar operaciones electrónicas, perdiendo de esta manera el beneficio impositivo. A principios de año, el director general de Secretaria del MEF, Pedro Apezteguía, reconoció a El Observador que la utilización de este beneficio impositivo fue “bastante mala”. Por otro lado, otra medida que sí cumplió Economía dentro de la ley de cambios tributarios fue la de devolver mediante créditos fiscales los US$18 millones del impuesto de 1% cobrado a los productores rurales por la enajenación de semovientes