La exoneración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los beneficios sociales otorgados a 300 mil familias de menores ingresos no será aplicada el 1º de enero como inicialmente fue previsto y anunciado por las autoridades, sino durante el primer trimestre del año.

Del mismo modo, la baja generalizada de dos puntos porcentuales del IVA para los usuarios de tarjetas bancarias –ya sea de crédito o débito– tendrá lugar no en la primera sino en la segunda mitad de 2012.

Así lo señaló el asesor del ministerio de Economía (MEF), Martín Vallcorba, a cargo de la Comisión de Bancarización e Inclusión Financiera, luego de su disertación en el Congreso Nacional de Financiación de Consumo, Pagos y Recuperos, organizada por la empresa argentina CMS en el hotel Radisson. El economista trabaja junto a su equipo del MEF en la implementación de una serie de reformas tendentes a universalizar el uso de los instrumentos financieros.

Las dificultades operativas para la implementación de las exoneraciones llevó a modificar los cronogramas iniciales manejados por Economía y la cartera de Desarrollo Social.

“No tenemos una fecha definida. En un principio estábamos trabajando con el objetivo de implementar (la exoneración de IVA) el 1º de enero próximo, pero todavía tenemos algunos aspectos operativos que hacen necesario postergar ese plazo algún mes más”, explicó el jerarca.

A través de la creación de cuentas bancarias y la adjudicación de una tarjeta de débito (Afam), las 200 mil familias beneficiarias del Plan de Equidad –que perciben en promedio US$1.540 mensuales– y las cerca de 100 mil del sistema de asignaciones familiares –con beneficios de US$424 en promedio– recibirán una exoneración total del IVA en sus compras.

Según Vallcorba, el proyecto es una “transformación muy importante del sistema” de transacciones electrónicas. Se abrirán más de 200 mil cuentas bancarias y se adaptará la red de POS –los dispositivos electrónicos utilizados para la aprobación de compras con tarjetas por parte de los comercios– para que se discrimine el IVA del monto total de la transacción.

“Por la época del año, a partir de noviembre es muy difícil introducir los cambios a nivel de las redes de POS porque es un período de zafra y se intenta evitar cualquier dificultad del funcionamiento”, explicó.

Como segunda fase del proyecto de incentivos a la bancarización, el gobierno prevé obligar a las empresas públicas y privadas a pagar los sueldos a través de medios electrónicos y rebajar dos puntos de IVA en las compras con tarjetas de crédito y débito.

Esa obligatoriedad aún se encuentra a estudio. Este jueves en día 40% de los asalariados recibe su sueldo a través de medios electrónicos. La aspiración del gobierno es alcanzar la universalización del servicio, aunque no en la primera etapa. Vallcorba sostiene que deberá hacerse de forma gradual y “podría ir escalonándose la inclusión en función del tamaño de las empresas”, ejemplificó.

Además de ingresar a un gran número de hogares a la bancarización, la obligatoriedad del pago de salarios a través de los bancos promueve la formalización y ese es otro de los objetivos buscados.

Todo comenzó con una promesa electoral en el programa de gobierno del Frente Amplio de reducir la carga del IVA. Se dijo en un primer momento que se implementaría en 2011. Luego que la rebaja estaría ligada al plan de inclusión financiera y que el contexto macroeconómico –un crecimiento acelerado del consumo– obligaba a postergar a principios de 2012 la rebaja impositiva.

“Ahora estamos pensando que se concrete durante 2012, seguramente en el segundo semestre”, señaló este miércoles Vallcorba.

La magnitud de la primera fase, con la inclusión de un gran número de familias y comercios a la operativa electrónica, hace “conveniente tener un período para evaluar y consolidar el funcionamiento del sistema antes de generalizar la devolución del IVA”, explicó el jerarca a El Observador.