Las perspectivas demográficas en Uruguay no son para nada alentadoras y buscar alternativas para revertir el tema está dentro de las líneas de acción que tiene pensadas el gobierno en el largo y el mediano plazo. Por eso está en consideración una propuesta de otorgar un incentivo económico para que los uruguayos tengan más hijos.

A las históricas tasas bajas de fecundidad se le agregó en las últimas décadas una constante y creciente emigración y el diagnóstico es crítico.

“Todo ello hace esperar para un futuro de mediano y largo plazo una continuidad en la tendencia al estancamiento en el crecimiento de la población o incluso una fuerte baja en el largo plazo si llegan a darse impulsos emigratorios al exterior como los acontecidos en el pasado”, dice un informe de la Comisión Sectorial de Población, dependiente de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

Plan. El estudio, denominado Visión, objetivos y lineamientos estratégicos para la implementación de políticas de población en Uruguay, identifica las áreas de políticas a llevar a cabo ante un contexto de baja fecundidad.

Deja sobre la mesa dos líneas de acción en busca de resultados que logren mejorar la perspectiva demográfica en el país: introducir incentivos económicos para que la gente busque tener más hijos y al mismo tiempo fomentar la llegada de inmigrantes.

“Los incentivos financieros pueden asimismo sumarse a la batería de medidas que buscan eliminar las razones por las cuales las personas tienen menos hijos que los deseados”, menciona el informe al que accedió El Observador, como una alternativa a tener en cuenta.

Esta alternativa va directamente dirigida a las mujeres de clase media y alta.

Según el mismo estudio, 46,4% de las mujeres de estratos medios y 41,7% de los estratos altos tienen menos hijos que los que desearían. La situación es totalmente opuesta en los sectores más pobres: 33,6% dice tener más hijos de los que quisiera. Hoy, existen las asignaciones familiares, pero llegan solo a los pobres.

“En síntesis, hay que favorecer que se tengan los hijos deseados”, agrega el estudio, pero al mismo tiempo advierte que es necesario cuidar que “los incentivos no se conviertan en un objetivo en sí mismo para lo cual la natalidad se convierta en un instrumento”.

Regreso desde el exterior. Una línea de trabajo que ya viene aplicando el gobierno es fomentar el regreso de los uruguayos que viven en el exterior. El informe dice que son unos 500 mil. Pero el trabajo realizado en la órbita de la OPP se maneja como una opción para mejorar los niveles de población, una medida que el presidente José Mujica ha planteado en varias oportunidades: fomentar la llegada de inmigrantes.

“Otra línea de acción posible consiste es evaluar el estímulo a la inmigración de extranjeros, debiendo en este caso considerarse muy especialmente los aspectos beneficiosos como problemáticos (a la vista de otras experiencias en el mundo) de ese tipo de políticas”, asegura. El trabajo citado, que elaboró la comisión de Población, fue entregado al Gabinete Social.

El trabajo original es el puntapié de programas oficiales sobre el tema, pero el contenido está siendo discutido por todos los ministerios involucrados y puede sufrir modificaciones respecto a su contenido original, llevados al papel por funcionarios dependientes de la OPP.

El “crecimiento vegetativo lento y un envejecimiento en las estructuras por edades”, además de la “pérdida de población joven”, es la preocupación central.