En tiempos de nubarrones por la crisis económica en Europa y Estados Unidos, el gobierno centra su discurso en la necesidad de ser “prudente”. El presidente José Mujica y el vicepresidente Danilo Astori repiten constantemente ese concepto y, si bien enfatizan que Uruguay se ha preparado para enfrentar las inestabilidades que puedan llegar desde afuera, advierten que en algo la crisis va a impactar en la economía local.

En medio de ese panorama, el Poder Ejecutivo inició su tercer año de mandato con una buena noticia que sorprendió incluso puertas adentro del oficialismo: de la mano del aumento de la recaudación y con una fuerte reducción del déficit fiscal, la administración que encabeza Mujica contará con un espacio fiscal adicional de US$140 millones.

El dato fue proporcionado el viernes pasado a la bancada del Frente Amplio y a los ministros por el titular de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo. “¿Qué hacer con ese dinero?”, fue la pregunta que se hicieron muchos legisladores y jerarcas tras recibir la información en la planificación del año realizada en la residencia de Suárez y Reyes.

En el año de “concreciones” y “bisagra”, tal como lo definió el presidente, no está en los planes del gobierno evitar gastar ese dinero para utilizarlo como un colchón para enfrentar eventuales consecuencias de la inestabilidad económica mundial.

Desde ya, jerarcas del Ministerio de Economía adelantan que habrá que discutir los planes considerados esenciales para reforzarlos en el próximo ajuste de gastos echando mano a este dinero que nadie en la administración esperaba tener en caja para afrontar 2012.

“Está el espacio fiscal, pero las prioridades las fija el Poder Ejecutivo. Se hizo el informe y cuando comience la discusión de la Rendición de Cuentas el Poder Ejecutivo decidirá las prioridades. Eso forma parte de la discusión de este año”, dijo a El Observador el subsecretario de Economía, Luis Porto.

Adelantó que habrá que pensar estratégicamente en qué áreas destinar los recursos, pero apuntó que aún no hay decisiones tomadas al respecto.

La necesidad de ajustar al alza algunos rubros en el presupuesto también fue confirmada por el integrante de la asesoría macroeconómica del MEF, Michael Borchardt.

“Hay que tener en cuenta que puede haber algunas leyes ya aprobadas que pueden implicar gastos y hay algunas iniciativas que se están discutiendo, fundamentalmente en el área social, y que, de aprobarse, también implican necesidades de fondos adicionales a las aprobadas en el presupuesto”, dijo.

La crisis.“Todos la vemos fea. No precisamos ser empresarios ni ser economistas para decir: ‘Esto es muy grande’. Algo nos va a afectar”. La frase fue pronunciada por el presidente en una entrevista concedida a El Observador en México, en noviembre del año pasado.

Meses antes, Mujica veía el panorama mundial con mucha preocupación respecto a lo que podía suceder con la demanda a nivel global.

En aquella oportunidad, el mandatario fue claro y reclamó “austeridad”. El Poder Ejecutivo se movió en otros frentes y salió a buscar créditos de contingencia ante eventuales complicaciones en la economía local. Aunque en el momento no los necesitaba, el gobierno se aseguró una fuente de financiamiento segura y con una baja tasa de interés. Ese hecho era destacado por Mujica como un movimiento estratégico para prevenir la crisis.