La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) celebró su 117 aniversario con la inauguración de un viejo anhelo: contar con una planta para sus residuos sólidos (ver aparte). Pese a la satisfacción de haber cumplido con ese hito, el titular de la gremial, Washington Corallo, dejó en evidencia el clima de preocupación que existe en la gran mayoría del sector por la merma de la producción y el empleo. En ese sentido, sugirió apostar a un mayor "deslizamiento" del dólar y medidas anticíclicas y coyunturales para ramas industriales en competencia.

De acuerdo con informes técnicos de la gremial, que citó Corallo, se requeriría una mejora de la competitividad de entre 10% y 16% en promedio para volver a contar con una industria "más eficiente". "No es posible ser competitivos con uno de los costos más elevados de América Latina. No queremos ser el país más barato, pero tampoco el más caro", resaltó. Dada la "importancia" del sector para la economía del país, Corallo planteó al gobierno la necesidad de instrumentar medidas "temporales" para "minimizar" los impactos sobre la producción y el empleo hasta que las circunstancias vuelvan a mejorar.

"El gobierno tiene un rol importante que cumplir con medidas anticíclicas e innovadores y un manejo adecuado de la macroeconomía", aseguró el empresario.

La gremial espera que la producción industrial –sin incluir Montes del Plata– caiga este año entre 3% y 4% respecto a 2014, bastante superior a la media que se proyecta para América Latina que ronda el 1,8%. Además, Corallo comentó que se prevé una merma del empleo industrial del orden de 6% frente al año pasado.

"En circunstancias como las actuales, hay que apelar a un alivio fiscal sobre las empresas, principalmente a aquellas que están expuestas a la competencia internacional", indicó. Asimismo, añadió que se considera que "existe espacio" para permitir un "mayor deslizamiento" del tipo de cambio, en referencia a una mayor suba del dólar. "Somos conscientes que no es la única herramienta para atacar la competitividad, pero sí la que le brinda al empresario una certeza inmediata para poder ajustar sus parámetros", explicó Corallo.

"No estamos proponiendo que el gobierno se olvide de la inflación", y recordó la participación de los industriales en los últimos acuerdos de precios para congelar una serie de productos de la canasta de consumo. También volvió a hacerse hincapié en que la diversificación de la matriz energética y la baja de los costos de generación, no se trasladó totalmente a las tarifas.

El motor del futuro

El subsecretario de Industria, Guillermo Moncecchi, intentó transmitir un mensaje de esperanza y optimismo, tras escuchar el diagnóstico desafiante que presentó el presidente de la CIU.

"Estamos prontos para hacer de la industria el motor de los próximo años", aseguró el jerarca. Si bien reconoció que se atraviesa una "coyuntura complicada" y que es "clave proteger al actual tejido industrial", dijo que la principal apuesta del país debe centrarse en "ampliar su matriz productiva" e incorporar "nuevas áreas de conocimiento".


Planta para residuos de primer nivel

La planta de disposición final de residuos sólidos industriales demandó una inversión de unos US$ 18 millones. Está previsto que reciba unas 25 mil toneladas de desechos por año de las industrias que están instaladas en Montevideo y la zona metropolitana. Cuenta con una planta para el tratamiento de efluentes. La ministra de Medio Ambiente, Eneida De León, dijo que la planta cumple con los máximos estándares de calidad a nivel mundial.