El temor a una inflación por encima de 10% parece quedar atrás. En junio se desaceleró el ritmo de crecimiento interanual de los precios llegando al menor nivel desde principio de año, aunque aún está lejos de una zona de confort para las autoridades del equipo económico.

Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo aumentaron 0,35% en junio. Este dato no generó sorpresas ya que coincide con la estimación de la mediana de los analistas encuestados por el Banco Central (BCU) para ese mes.

En la medición interanual, se desaceleró el ritmo de aumento de los precios pasando a 9,08% en los 12 meses finalizados a junio tras mantenerse por dos meses consecutivos en 9,18%. En junio se registró el menor incremento mensual de precios desde principio de año.

Los grandes componentes de la canasta de consumo moderaron su ritmo de aumento contribuyendo a la reducción de las presiones inflacionarias. Esta señal se evidención en la inflación subyacente, que deja a un lado aquellos componentes de la canasta de mayor volatilidad o cuyo precio no se fija por criterios de mercado –tarifas públicas, frutas y verduras–, lo que permite seguir la tendencia en el ritmo de aumento de precios. Así, la inflación subyacente que calcula el El Observador, se desaceleró en junio a 9,37% tras el 9,66% registrado en mayo. La mayoría de los rubros que integran la canasta desaceleraron su ritmo de aumento de precios.Según el INE, las bebidas alcohólicas registraron el mayor incremento en el mes (+2,26%), mientras que los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas prácticamente no sufrieron modificaciones y aumentron levemente 0,04%, luego de la caída de mayo.

Por otro lado, el único rubro que tuvo una disminución en los precios fue el transporte (-0,02%), mientras que la vivienda subió a menor ritmo (+0,44%).Las presiones externas se moderaron en un escenario donde el dólar comenzó a mostrar una leve caída en junio, lo que redujo la brecha con el valor que tenía en igual mes del año pasado. El precio de los productos que se comercializan con el exterior moderó su ritmo de aumento de 8,59% a 7,78% en los 12 meses.

En contraste, los bienes y servicios que la economía uruguaya produce y no compiten con producción importada o en terceros mercados –no transables– crecieron a una menor tasa interanual, de 10,06%, tras registrar en mayo una suba de 10,13%.El escenario para julio es incierto. Con el comunicado de los supermercados e importadores de dar por terminado el acuerdo de precios, se agrega un factor que jugara en contra, al igual que el ajuste salarial que tendrán algunos sectores de la actividad económica –entre ellos el industrial–. Así, es de esperar que el sector no transable vuelque el incremento de los costos al precio final de los bienes y servicios, lo que empujará al alza las presiones inflacionarias. Como contraparte, a partir de este mes rige la baja de 5% en la tarifa de UTE que tendrá un impacto a la baja de 0,25% en el IPC de julio, según cálculos de El Observador.

El gobierno también acordó una rebaja de $ 6 en el precio del kilo del pollo.Sin sorpresas
La inflación de junio estuvo alineada a las proyecciones que manejaban los privados por lo que no hubo mayores sorpresas. Los analistas consultados por El Observador no prevén cambios significativos para los próximos meses, aunque en líneas generales coinciden en que habrá un leve descenso. “Nuestras proyecciones contemplan que en la segunda mitad del año vamos a ver cierto descenso de la inflación anual, hacia niveles de 8% a 8,5% para el cierre del año. Sin embargo, eso está esencialmente explicado por la menor inflación en administrados, en un marco en el que la electricidad baja 5% en julio y en el que asumimos no veremos ningún otro ajuste prácticamente en lo que resta del año, salvo en la cuota mutual”, dijo Tamara Schandy de la consultora Deloitte.

Precisamente, a juicio de Alejandro Cavallo de Equipos Consultores en el próximo trimestre “es probable observar registros mensuales relativamente altos pero con una leve baja del registro anual. Esto se apoya en que las subas de precios serán algo menores a las del año pasado. Se registrarán los efectos de las rebajas en las tarifas de electricidad y es posible que la estabilidad del tipo de cambio comience a aflojar las subas de los precios de los transables”, indicó. Sin embargo, advirtió “presiones concretas por el término de los acuerdos de precios con supermercados (los alimentos y bebidas ya suben al 11% anual con el efecto de los acuerdos) y comenzarán a ejecutarse y percibirse los ajustes derivados de los aumentos establecidos en los Consejos de Salarios”.Cavallo consideró que pueden esperarse “nuevas medidas” por parte del gobierno como rebajas de tarifas y acuerdos con privados. “Mientras la inflación se mantenga en torno de 9% anual no esperamos medidas distintas o más agresivas”, aseguró.

Por otro lado, apuntó que el gobierno evitará por el momento subas adicionales del tipo de cambio que puedan impactar en la inflación (más considerando la aceleración que se observa en los transables desde principios de año). “Esto no quita que, por ejemplo, de observarse una suba fuerte del dólar en Argentina, debamos corregir nuestro tipo de cambio en alguna medida”, advirtió.Impacto en salarios.

La consultora CPA destacó en su análisis el impacto de las medidas que tomó el gobierno para evitar que la inflación supere el umbral de los dos dígitos en los ajustes de salarios que regirán a partir de este mes para algunos sectores. “Las mismas fueron efectivas en reducir el registro interanual al cierre del primer semestre, reduciendo de esta forma los componentes indexatorios pautados en los convenios salariales que suelen ajustar a partir de julio.

Por tanto, los menores incrementos salariales resultantes permitirán reducir, al menos parcialmente, las presiones inflacionarias y la inercia resultante”, resaltó CPA. En ese sentido, indico que aquellos convenios con ajuste semestral y que tomen como referencia la inflación interanual de los últimos seis meses les corresponderá un incremento salarial por este concepto de 2,8%, mientras que los convenios con ajuste anual ajustarán 3,9% por este motivo. CPA espera que la inflación interanual se ubique, a fines de este año, en torno a 8,5%.