Montevideo, EFE. Uruguay espera materializar un paquete de inversiones tanto públicas como privadas de US$2.000 millones en dos años con miras a modernizarse, sobre todo en materia de infraestructura, aprovechando su actual bonanza económica, afirmó el vicepresidente de país, Danilo Astori.

Durante una disertación en la Cámara Española de Comercio, Industria y Navegación de Uruguay, Astori sostuvo que "la dotación de infraestructura" es una "materia pendiente del país" que las autoridades y los empresarios deberán "encarar en los próximos años de una manera absolutamente prioritaria".

Entre los sectores en que será necesario invertir citó al transporte, las comunicaciones, los servicios portuarios y la energía.

"Uruguay tiene una responsabilidad enorme en este campo, primero por el volumen que precisa realizar" pues, "para tener una idea, en dos años hablar de US$2.000 millones es un esfuerzo importantísimo para el país, sumando naturalmente aportes públicos y privados", afirmó el vicepresidente.

El pasado martes, el gobierno de Uruguay y el Banco Mundial (BM) firmaron en Montevideo varios acuerdos por los que el organismo internacional entregará a Uruguay préstamos por un valor de US$556 millones para financiar políticas de desarrollo y rehabilitar y mejorar trazados viales.

Astori, considerado el artífice de la política económica de los dos gobiernos consecutivos del bloque izquierdista Frente Amplio (FA) desde 2005 hasta la fecha, calificó de "muy importante" mantener y mejorar "el clima de negocios" en Uruguay mediante diversas fórmulas.

Entre ellas, citó "un adecuado y riguroso acceso a la información", la "apertura de empresas en el día", la "competitividad aduanera" y "el pago de impuestos a través de facturas electrónicas".

Antes de la exposición de Astori, titulada "Hacia la competitividad por el camino de la innovación", el embajador de España en Uruguay, Roberto Varela, recalcó el tradicional atractivo de Uruguay para la inversión por su seguridad jurídica.

Para Varela, esa característica, cimentada en "la estabilidad política y social", y en "una legislación favorable" para la llegada de capital foráneo, es una de las razones por las que la "inversión acumulada" de las compañías españolas en los últimos años ascienda a US$3.000 millones.

La presencia española en Uruguay, donde operan al menos 70 compañías, es especialmente relevante en sectores como los servicios financieros y de seguros, donde son líderes, así como en las telecomunicaciones, la construcción, la infraestructura, el sector naval y las energías renovables, remarcó el diplomático.

Otro aspecto destacado en el acto fue la estabilidad macroeconómica lograda en los últimos siete años por Uruguay, acompañada de unos índices de productividad que deben mejorarse, especialmente los relacionados con las negociaciones salariales, recalcó Astori.

Entre 2005 y 2011, el país creció un 6,4% de promedio anual y la productividad lo hizo en un 3,2%

En el terreno del empleo, tras lograr cuotas cercanas al 95 por ciento de ocupación en los últimos meses, hay que resolver el "problema cualitativo" del trabajo mejorando la formación de personal tanto en el sector público como en el privado, advirtió.

La meta, según el vicepresidente, es aumentar el dinero destinado a la ciencia y a la tecnología en el país, matrices de la innovación y de la competitividad, pues en la actualidad solamente una de cada tres empresas uruguayas invierten en ese terreno.