El Comité de Política Monetaria (Copom) mantuvo su tasa de interés de referencia en 8%, tal como era esperado por los expertos, ante la imposibilidad de Uruguay para anticipar la evolución de la crisis europea y su impacto a nivel local.

La tasa, que sirve de referencia para prestar dinero a los bancos comerciales que operan en la plaza local, subió de 6,5% a 7,5% en marzo, y luego en junio lo hizo hasta el 8%.

De esa forma, se mantiene sin cambios el guarismo del principal instrumento monetario para controlar el crecimiento de los precios internos, que agosto acumuló un alza de 7,57% en el acumulado de los últimos 12 meses, y herramiento para incidir en el precio del dólar, que subió 8,9% en los últimos dos meses.

La decisión de las autoridades se fundamentó en el “objetivo de proveer una estructura de tasas consistente con una política monetaria contractiva”, indica la resolución.

Alerta ante la situación internacional

La situación uruguaya cambió en pocas semanas en medio de un contexto de incertidumbre y volatilidad a nivel global. De un diagnóstico de sobrecalentamiento, con importantes presiones inflacionarias, la economía uruguaya pasó a mostrar signos de una incipiente desaceleración en un escenario internacional menos favorable para el crecimiento sostenido.

Brasil, y otros países de referencia para Uruguay, dejaron de lado las políticas contractivas y empezaron a apostar por una baja de tasas, que prioriza la competitividad al control inflacionario.

Un informe difundido este lunes por el instituto Cinve señala que la incertidumbre en torno a la proyección del tipo de cambio y la inflación obligaba a las autoridades a mantener prudencia en la reunión de Copom y a que dejen sin cambios la política monetaria, tal como ocurrió este jueves.

“El contexto internacional, la importante volatilidad del dólar y las nuevas medidas adoptadas por Brasil para proteger la competitividad de su economía implican nuevos ingredientes que podrían provocar ruido en las estimaciones (de inflación) de cara a los próximos meses”.

Los expertos sostienen que “sobre todo preocupa la evolución del dólar en el mercado internacional”, aunque “la duración y profundidad de este fenómeno es de difícil estimación”.

El dólar acumula en Uruguay una suba de 8,9% en los últimos dos meses. La semana pasada fue la de mayor volatilidad, con un incremento de 5,1%. Si bien acompaña la tendencia de Brasil, la variación es más moderada, con lo cual, de mantenerse el actual defasaje, afectará la competitividad de Uruguay frente a su principal socio comercial. Desde agosto el dólar en Brasil subió 16,6%.

Con respecto a la inflación, principal preocupación del gobierno, en agosto se desaceleró por tercer mes consecutivo, pero el último dato interanual de 7,57% se encuentra todavía un punto y medio por encima del rango meta, de entre 4% y 6%.