Luego de una semana agitada en la interna del PIT-CNT con duras críticas al gobierno por algunas decisiones que afectaron parcialmente la medición de la inflación sobre fines del año pasado –lo que impactó en los ajustes salariales–, una reunión realizada ayer entre dirigentes de la central sindical y los principales jerarcas del equipo económico bastó para “calmar los ánimos”.

El ministerio de Economía dejó en claro que no tiene previsto modificar la meta de inflación de 4% a 6%, cuyo centro (5%), es tomado como referencia para definir los ajustes de salarios, pero dejó “abierta la puerta” para buscar otros mecanismos para elevar los sueldos a futuro. Al mismo tiempo, se acordó no tener en cuenta algunos hechos puntuales que puedan “hacer ruido” en el IPC, como el impacto que causó la bonificación de UTE en diciembre o efectos climáticos como el último temporal.

“Fue un encuentro positivo. Para cualquier movimiento sindical entablar un diálogo con un ministerio en 24 horas es importante”, destacó a la salida de la reunión el coordinar el PIT-CNT, Fernando Pereira, quien estuvo acompañado por, Beatriz Fajián.

Del otro lado de la mesa los esperó una delegación más numerosa. Fue encabeza por el titular de Economía, Fernando Lorenzo, el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, el director general de Secretaría, Pedro Apezteguía y el asesor económico, Gabriel Papa.

Al margen del “buen clima” que reinó en el intercambio, los coordinadores del PIT-CNT volvieron a transmitirle al equipo económico su malestar por una decisión que calificaron como un “error político”: permitir que UTE aplicara una bonificación y un mes más tarde aprobara un incremento de las tarifas. “Es necesario construir índices que permitan negociar (los salarios) de mejor manera. Esto fue bien recibido por Economía”, indicó Pereira.

En tanto, en diálogo con El Observador, Apezteguía dijo que Economía “está dispuesto a analizar otro criterio distinto a los efectos de proceder a los ajustes de salario para que el proceso de crecimiento, las metas inflacionarias y el aumento de salario real siga produciéndose. Ahí tenemos un objetivo común y estamos dispuestos a analizar alternativas”. En ese sentido, comentó que se verá “cuáles pueden ser aquellas cosas que hacen ruido en la inflación. Es un tema técnico y político que estamos dispuestos a trabajar”, aseguró.

Pereira explicó que el PIT-CNT planteó la posibilidad de introducir cambios a los mecanismos de ajuste salarial a futuro porque los datos del Instituto Cuesta Duarte –el centro de estudios de la central– y la información de los productos de granja, indican que enero “va a ser un mes de inflación alta; lo que preocupa a cualquier trabajador porque se comienza a gastar parte de lo que se nos da a cuenta de ajuste salarial” por inflación “que es un 5%”. La consultora Cinve estima que los precios crecerán 1,5% este mes.

Por otro lado, tanto el PIT-CNT como el Ministerio de Economía compartieron su “preocupación” por la “especulación” que provocó una subida de precios en algunos productos de la granja luego del temporal, cuando en realidad aún no se detectaron “faltantes”.
La posibilidad de introducir cambios a la pauta de ajuste salarial ya sido manejada por Economía a principios de este mes. Entrevistado por El Espectador, Masoller admitió que a su cartera le “preocupa” que parte de los ajustes salariales están “indexados” a la inflación pasada. “Consideramos que los acuerdos salariales tienen que estar alineados con la situación del país, con los problemas inflacionarios, y en ese sentido vamos a tener una participación activa”.

En su momento, al Ministerio de Trabajo tomó por sorpresa la postura del MEF de introducir cambios para la próxima ronda de Negociación Colectiva para los convenios que caen en junio y que involucra al 60% de los asalariados privados. El titular de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo ayer a El Observador que su cartera aún no tiene nada definido al respecto, y que esto se dará en una discusión interna con el MEF en febrero cuando se revisará “todo el paquete” de los criterios de la Negociación Colectiva y no únicamente los aspectos vinculados a la inflación. Brenta agregó que en esa evaluación se considerará la evolución del salario real y el empleo, entre otros factores.

Salarios públicos. Una de los pedidos que el PIT-CNT le planteó a Economía para la próxima Rendición de Cuentas es que “contemple” los salarios públicos “más sumergidos” (por debajo de
$ 14.00 líquidos). Sobre este punto Apezteguía realizó algunas precisiones. “En la Administración Central, es difícil que exista aún algún salario por debajo de los $14.000. Puede quedar algún salario por fuera que aún no haya llegado pero se han dado las coordenadas”. Agregó que la administración pública debe “haber pocos trabajadores” por debajo de $17.000 por jornadas de ocho horas. Por ese motivo, parece como “poco probable” que la próxima Rendición de Cuentas contemple algún cambio en ese sentido.