Hoy tenemos la música sonando, y lo que se necesita es que los actores que participan en el mercado, tanto desde el lado de la oferta como de la demanda, empiecen a bailar y a aprovechar los beneficios que la ley ha venido generando. El público ya ha dado cuenta por el lado de la demanda de cómo responde cuando hay incentivos adecuados. El cambio en el uso de medios de pago electrónicos es un ejemplo", dijo ayer el asesor del Ministerio de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba. En ese sentido, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, aseguró que la cartera prepara "una segunda oleada de inclusión financiera" con un nuevo paquete de medidas.

Tanto en el gobierno como en el sector privado hay coincidencia en que la nueva ley de inclusión financiera, que combina incentivos, promoción de la competencia y regulación ha generado resultados positivos por el lado de la eficiencia, modernización y transparencia del sistema de pagos, pero se entiende que todavía hay hábitos y conductas para cambiar entre los distintos agentes.

El socio director de InCapital, Martín Guerra, consideró que actualmente 14 puntos del consumo privado se pagan con medios digitales, lo que implica un crecimiento respecto a años anteriores. No obstante, dijo que todavía se está lejos de economías como la de Estados Unidos que se ubican en niveles de 35 puntos.

El ejecutivo indicó que hoy el dinero en efectivo "es el rey" y es complicado "destronarlo". "Tener la expectativa que con esta ley mágicamente vamos a hacer desaparecer el efectivo es algo que, salvo alguna ley muy dura, es muy difícil", afirmó durante una conferencia organizada por Somos Uruguay.

Para Guerra, lo que complica el crecimiento en el uso de medios digitales está mucho más asociado al hábito de las personas que a los estímulos y las regulaciones que buscan facilitarlo. Según el empresario, en poco más de un año la ley ha producido un montón de beneficios, pero entiende que lo que principalmente se ha logrado es que las personas que ya utilizaban el plástico para sus compras profundizaran su nivel de consumo con este medio de pago. Guerra indicó que todavía hay 60% del parque de tarjetas de débito activas que solo se utilizan para extraer dinero en los cajeros automáticos y no para hacer pagos.

En relación al uso de POS (aparato por donde se pasa la tarjeta) en los comercios, indicó que si bien hubo un aumento considerable, los que aceptan pagos digitales son alrededor de 20 mil, cuando en Uruguay hay 144 mil comercios.

"Hay que apuntar a lograr que se incorpore más gente y tratar que los comercios chicos como almacenes, panaderías, carnicerías y tiendas de barrio acepten (tarjetas)". También mencionó estudios realizados por tarjetas de pago internacionales, donde el escollo principal para crecer está dado a partir de la no aceptación por parte de algunos comercios de medios electrónicos para el pago de pequeños montos.

Según los últimos datos en poder del MEF, desde que se implementó la rebaja de IVA para las compras con plástico en agosto de 2014, tanto la cantidad de transacciones con tarjeta de débito como los montos operados se multiplicaron por más de cinco. En tanto, el número de POS pasó de 13.100 en 2011 a 40.400 en junio de 2015. Para facilitar su expansión, el gobierno otorgó subsidios para su arrendamiento y promovió una rebaja de aranceles en el caso del débito, entre otros. A eso se sumó desde octubre pasado el acceso universal a una cuenta bancaria gratuita para trabajadores, pasivos y pequeñas empresas.

"Es un indicador de conducta tendente a la evasión el no aceptar medios electrónicos pudiendo hacerlo", dijo Pablo Ferreri.

Una "segunda ola"

El subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, sostuvo ayer que hay mucha conformidad con los resultados obtenidos, pero que ahora se trabaja en "una segunda ola de inclusión financiera" para ampliar la cantidad de personas beneficiadas.

El MEF prepara un nuevo paquete de medidas que otorgará incentivos a pequeñas y medianas empresas que todavía no se han sumado al nuevo sistema de pagos, de forma que también puedan realizar transacciones electrónicas. Ferreri no ofreció detalles, pero indicó que están relacionadas al arrendamiento de POS, costos transaccionales asociados a tarjetas de débito y crédito y el pasaje a sistemas electrónicos de facturación.

El gobierno también trabaja en la posibilidad de generar las condiciones para que, utilizando la tarjeta de débito, se puedan extraer montos pequeños de dinero en los comercios que cuenten con POS, y facilitar y promover la extensión de los corresponsales financieros. Esa figura permitirá a los bancos generar bocas de salida para canalizar sus productos sin la necesidad de establecer una nueva sucursal con los costos que eso implica.

Por su parte, el socio de CPA, Ferrere, Bruno Gili, consideró que la competencia principal en el sector financiero vendrá por el lado de outsiders que quieren mejorar la experiencia del consumidor.

"Nos vamos a encontrar con soluciones de pago, bancos sin sucursales, billeteras electrónicas. Son cosas que están ocurriendo a un ritmo bien acelerado", indicó el experto.

"Hoy tenemos la música sonando, y lo que necesitamos es que los actores empiecen a bailar", dijo Vallcorba


Pasaporte y cédula de identidad

La digitalización de todos los trámites públicos en todas sus etapas (inicio, seguimiento y pago) es otro objetivo que se plantean las autoridades para el actual período de gobierno. Los representantes del MEF informaron ayer que en el corto plazo se implementará un plan piloto para que tanto el trámite de expedición y renovación del documento de identidad y el pasaporte se puedan abonar con medios electrónicos de pago.