La confirmación del cierre de la negociación entre los 12 países que integran el Acuerdo Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP, por su sigla en inglés), el pacto más amplio de liberalización del comercio en una generación, fue asimilado con cautela por la cancillería uruguaya. Si bien está dentro de los planes a futuro evaluar la pertinencia de acceder a ese nuevo bloque comercial, en línea con la política de apertura que impulsa ese ministerio, las fuentes explicaron que hoy la "prioridad" y la "agenda" está ocupada en intentar avanzar de una vez por todas en un Acuerdo de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea.

El Mercosur culminó la pasada semana en Asunción su oferta común de bienes y servicios que prevé elevar a la Unión Europea (UE) y espera con optimismo que el intercambio de ofertas previsto con el viejo continente para el próximo mes sea atractivo para ambos bloques, luego de un frustrado intento hace más de una década.

Las fuentes indicaron que el TPP está en un proceso "inicial" que ahora deberá sortear la aprobación interna en los 12 Parlamentos que integran al acuerdo. "Esa etapa pueda demandar de uno a dos años", estimó el informante. Cumplida esa etapa, Uruguay podría comenzar a negociar el acceso a dicho bloque. De hecho, El Observador informó la pasada semana que el canciller Rodolfo Nin Novoa le pidió al embajador uruguayo en Estados Unidos, Carlos Gianelli, que elabore un documento de análisis sobre el TPP, para analizar los pros y contras de suscribir un acuerdo de este tipo. El gobierno de Barack Obama transmitió informalmente la posibilidad de incluir a Uruguay una vez que finalice la ratificación del tratado en los 12 países. Además, se contaría con el apoyo que daría el gobierno chileno de Michele Bachelet.

Los 12 países del Pacífico alcanzaron el acuerdo más amplio de liberalización del comercio. El acuerdo podría remodelar industrias e influenciar desde los precios del queso hasta el costo del tratamiento para el cáncer. Las 12 economías reducirán las barreras arancelarias y establecerán estándares comunes.

El TPP afectará el 40% de la economía mundial y se presenta como un legado del presidente Barack Obama, si es ratificado por el Congreso estadounidense. "Terminamos las negociaciones con éxito", afirmó el representante estadounidense para el Comercio (USTR) Michael Froman, en una conferencia de prensa en Atlanta. Las conversaciones habían comenzado en 2008 y finalizaron en una sesión maratónica de más de cinco días, en la que participaron Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.