El núcleo duro de la industria manufacturera continuó deteriorándose y finalizó el tercer trimestre del año con la mayor caída de la producción en seis años, impulsada por más de la mitad de las ramas manufactureras. Al mismo tiempo, una encuesta de la Cámara de Comercio y Servicios ratificó el magro desempeño que muestran gran parte de los rubros que integran esa actividad.

El deterioro en la industria arrastró nuevas pérdidas en la cantidad de horas trabajadas y generó la mayor destrucción de empleo desde que hay registros comparables. Con ese dato oficial fresco, la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) celebra este jueves su día, instancia donde aprovechará para realizar propuestas al gobierno para intentar amortiguar la merma de actividad que sufre el sector, adelantó ayer a El Observador el presidente de la gremial, Washington Corallo.

El empresario dijo que "no sorprende" que el núcleo de la producción industrial haya mostrado su peor desempeño desde la crisis de 2009, porque la encuesta de expectativas de los industriales ya había anticipado una merma en los niveles de actividad. "Estamos procesando una desaceleración fuerte. Casi el 80% de la actividad industrial ha reducido su plantilla de personal", alertó.

Corallo reveló que durante su discurso –que brindará hoy sobre mediodía– hará hincapié en los problemas que está sobrellevando el sector. "Vamos a plantear una serie de ideas para trabajar con el gobierno", afirmó.

La producción manufacturera se estancó en términos generales con un incremento de 0,13% en los tres meses a setiembre en relación a igual trimestre del año pasado, mientras que el nivel de producción del núcleo industrial se deterioró 5,14% interanual, de acuerdo a los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador.

El núcleo duro industrial deja de lado los cuatro grandes actores del sector manufacturero –la refinería de ANCAP, las plantas de celulosa de UPM y Montes del Plata y la planta de Pepsi–, debido a que por su tamaño (en conjunto representan casi 25% de la actividad industrial) y su lógica particular (donde su evolución no acompaña necesariamente al resto del sector), distorsionan el análisis del grueso de las empresas.

En abril-junio la caída de ese componente manufacturero fue de 4,4%, mientras que en el mismo lapso del año pasado el descenso fue de 2,8%. Así, el declive del grueso de la producción fue el mayor desde el segundo cuarto de 2009, cuando la contracción había sido de 10,7%

La caída se produjo en 14 de los 19 sectores que componen la industria. Prendas de vestir y maquinarias, salvo eléctrica, fueron los que tuvieron el mayor declive trimestral interanual, de 46,7% y 30,1%, respectivamente.

Le siguió en el ranking los productos de caucho y plástico con un descenso de 24,2%, equipos de transporte, sin considerar los vehículos automotores, (-24%), máquinas básicas (-15,6%) y curtiembres y talleres de acabado (-15%).

En tanto, el sector que más incrementó la cantidad producida en el período relevado fue el del papel y productos de papel, con una suba de 15,4% respecto del tercer trimestre de 2014. En el rubro alimentos y bebidas, el principal dentro del sector manufacturero y enfocado en buena medida a satisfacer la demanda interna, el volumen físico producido aumentó 5,9%.

La menor producción general tuvo como consecuencia que la cantidad de horas trabajadas cayera 8,95% en el período relevado siendo el noveno trimestre consecutivo de declive y el más acentuado desde que hay registros comparables (2007). Así el 84% de los sectores eliminaron puestos de trabajo. Vehículos automotores fue el que tuvo la mayor reducción de horas (-41,5%), seguido por prendas de vestir (-37,2%). Contrariamente las únicas ramas que aumentaron las horas de trabajo fueron los instrumentos ópticos, médicos y de precisión con suba de 8,1%, derivados del petróleo y carbón (5,7%) y la fuerza laboral del rubro de la madera y productos de madera se elevó 3,6%.

El portal Objetiva de Deloitte analizó la variación del empleo entre enero-setiembre de este año respecto a igual período del año pasado que cerró con una pérdida de unos 26 mil puestos de trabajo. De las ocho ramas de actividad que se tomaron en cuenta, la industria manufacturera lideró la merma de empleo (11.700 puestos).

Comercio por igual senda

Los últimos datos recabados en la encuesta de actividad del sector de comercio y servicios ratificaron que el sector "continúa mostrando signos de debilitamiento en la amplia mayoría de los rubros relevados".

Según la gremial, esto se debe al "deterioro" de las variables macroeconómicas con mayor peso en la decisiones de consumo de los hogares, así como el "mayor pesimismo" sobre la evolución de la economía uruguaya que "restringe las decisiones de inversión por parte de las empresas. A ello se suma el entorno regional adverso y apreciación del dólar".

Las perspectivas a futuro lucen poca alentadoras. El 79% de los empresarios considera que la rentabilidad de su negocio "empeorará en los próximos meses". Agrega que esto ha llevado a revisar planes de inversión e incluso "procesar ajustes en la plantilla de trabajadores". Más de la mitad de los consultados prevé una merma en los niveles de demanda, y solamente el 1,9% prevé que la situación se revierta.

En el tercer trimestre, solo el 27% de los rubros mostraron un aumento en sus niveles de venta en términos reales. El deterioro mayor se registró en rubros con un fuerte componente importado como electrodomésticos, automóviles, maquinaria agrícola e insumos para la industria y construcción.