El gobierno pretende eliminar ventajas competitivas basadas en la evasión, así como mejorar la calidad del trabajo que realizan los uruguayos. Con estos objetivos en mente, varios organismos están realizando acciones coordinadas que buscan desestimular la informalidad.

Desde que asumió la actual administración se han llevado adelante dos operativos con este fin, con la participación del Banco de Previsión Social (BPS), la Inspección General del Trabajo, la Dirección General Impositiva (DGI), la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

El primero de estos operativos fue a nivel nacional y tuvo como objetivo a unas 50 empresas del rubro transporte carretero de cargas. Algunos resultados de este primer operativo fueron la detección de contrabando de combustible, irregularidades en el pago de cargas sociales, personal sin registrar y diferencias salariales entre lo declarado y lo que el trabajador efectivamente recibía, entre otros. Se calcula que producto de las irregularidades habrá reliquidaciones de impuestos "por varios millones de pesos", dijo ayer el subsecretario del MEF, Pablo Ferreri.

El segundo operativo, en tanto, se está desarrollando esta semana y puso en la mira a grandes importadores y distribuidores mayoristas de la zona de la calle Arenal Grande, en Montevideo. Los resultados de esta incursión están todavía siendo analizadas.Los dos operativos involucraron a alrededor de 500 trabajadores. La irregularidad detectada en mayor número fue la subdeclaración de salarios.

Ferreri –quien habló rodeado de los jerarcas de los otros organismos que participan en estos operativos – destacó las "sinergias positivas" que se dan y el afán de aumentar la eficiencia que esta coordinación persigue. Asimismo, el subsecretario de Economía resaltó que Uruguay tiene hoy la tasa de evasión "más baja de su historia y la más baja de América Latina". En el terreno del impuesto al valor agregado (IVA) la tasa de evasión es de alrededor del 13%, la menor para el país y también para el continente, aseguró.

La respuesta coordinada del Estado, indicó Ferreri, además de estar relacionada con el combate a la informalidad tiene que ver con generar incentivos para que los comerciantes y empresarios "puedan actuar con formalidad".

"Lo que está por delante de todo es la defensa de aquellos comerciantes que con mucho esfuerzo día a día cumplen con sus obligaciones y se ven perjudicados por una competencia desleal", sostuvo el subsecretario. Ferreri ligó el aumento de la formalidad con posibles mejoras a nivel impositivo. Como ejemplo de esto puso la reciente aprobación de la ley que permite tributar IRPF por separado a las remuneraciones complementarias. La consideró una muestra "clara de cómo el sistema tributario es evolutivo y va mejorando".