Los privados y analistas evaluaron como positiva la iniciativa que lanzó el Banco Central (BCU) para incentivar el ahorro minorista de las familias, aunque la universalización del instrumento estará atada al atractivo que despierte para los operadores y las regulaciones que tenga una vez que esté a disposición del público.

“La Bolsa de Valores de Montevideo (BVM) valora positivamente la iniciativa del Banco Central del Uruguay, tendiente a canalizar el ahorro de las familias. Este planteo va en línea con el firme compromiso que ha asumido nuestra institución de convertirse en un jugador relevante en esta nueva etapa que encara nuestro país”, expresó un comunicado el Consejo Directivo de esta institución.

El presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), Pablo Sitjar, informó a El Observador que la institución está dispuesta a prestar su apoyo para la estructuración –en el menor tiempo posible– del Fondo de Inversión que anunció el martes el BCU.

El instrumento permitirá que pequeños ahorristas puedan invertir en Letras de Regulación Monetaria (LRM) a 30 días de plazo y su colocación quedará en manos de privados, como ser los nuevos bancos minoristas y corresponsables financieros.

En este sentido, el asesor del directorio de Red Pagos, Gustavo Michelin, confirmó a El Observador que la empresa tiene “interés en participar” en la puesta en práctica de esa herramienta porque se encuentra dentro del “menú” de servicios que ofrece como corresponsal financiero. La posibilidad de que particulares puedan invertir en una Letra de Regulación Monetaria puede ofrecer una alternativa intersante para el ahorro en pesos de particulares (ver gráfica). En principio, la opción no estará disponible para LRM en Unidades Indexadas.A modo de ejemplo, el sistema bancario pagaba por un plazo fijo en pesos entre 30 a 60 días en febrero una tasa de 4,3% anual.

En tanto, uno a 367 días recibía un tasa de 5,7% anual, en los dos casos por debajo de la inflación pasada y de las expectativas futuras del mercado. Eso significa que en esas alternativas hay pérdida de poder de compra. En la otra vereda, el BCU convalidó ayer tasas anuales en torno a 15,68% por LRM a 30 días, según datos de la curva en pesos de la Bolsa Electrónica de Valores.

Sitjar reconoció que para que el instrumento pueda avanzar se necesitará el “esfuerzo del sector privado. Requiere el máximo de seguridad y transparencia para darle confianza al sistema”. Agregó que con esta herramienta se atiende a otro de los “pilares” de la inclusión financiera (por el ahorro). A juicio del presidente de la BVM, los corredores de bolsa podrían crear sociedades con las redes de pagos para fomentar este instrumento. “Una de las fallas del sistema financiero es que está faltando una distribución minorista”, reconoció Sitjar.

Reglamentación clave

El economista Alfonso Capurro de la consultora CPA-Ferrere consideró que la iniciativa que lanzó el BCU es “interesante”. “Es una forma innovadora de ampliar la llegada de los mecanismo de ahorro y los canales de transmisión de la política monetaria. Es claro que hay un porcentaje de liquidez del sistema que no recibe los beneficios del incremento de tasas”, explicó. De todas formas, el experto dijo que la efectividad del instrumento dependerá de la “reglamentación final. La “capilaridad” del sistema estará atada a la reglamentación a la que estarán sujetos los corresponsales financieros.

Una figura que hoy ya están operando las redes de cobranza y pago (Abitab y Red Pagos), pero que se está extendiendo a supermercados, farmacias y compañías de telefonía móvil. Según el experto, habrá que definir el límite del dinero que se permitirá operar en las compras de LRM, si va a estar individualizada o será anónima y si habrá un límite de operaciones, entre otros aspectos regulatorios.

“Si bien la idea es maximizar el instrumento para que tenga la mayor capilaridad posible, en algún momento habrá que velar por la transparencia y el origen de los fondos”, advirtió Capurro.