Fue una de las promesas del actual gobierno, pero su implementación quedó para el último año de gestión, porque, a juicio del gobierno, no estaban dadas las condiciones para que todos los consumidores fueran alcanzados por el beneficio. La rebaja de los dos puntos de IVA y de hasta cuatro puntos para compras con débito menores a $11.500 que rige desde el pasado 1º de agosto, transitó su primer semana sin mayores sobresaltos y cumpliendo con las expectativas del Poder Ejecutivo y los privados. El ministerio de Economía y Finanzas (MEF) realizó un balance “muy positivo” tras la primera semana de vigencia de la rebaja de IVA en los comercios de todo el país, dijo a El Observador el integrante de la Asesoría Macroeconómica, Martín Vallcorba. Agregó que los problemas y consultas que surgieron fueron “absolutamente marginales”.

“Era un desafío importante porque implicaba reprogramar y tener listo más de 33.000 puntos de venta en todo el país”, resaltó el funcionario, en referencia a las actualizaciones que debieron implementarse en los POS –apartos electrónicos que permite abonar con tarjeta de débito y crédito–.

El MEF aún no tiene datos procesados sobre el número de operaciones que se vieron favorecidas con la rebaja impositiva, pero sí realizó un consulta cualitativa a distintos comerciantes para evaluar la implementación de esta primera fase. Vallcorba comentó que en todos los casos los comercios expresaron que hubo una “expansión muy grande” del uso de los medios electrónicos, pero en particular de la tarjeta de débito. Agregó que este cambio se apreció en las cadenas de supermercados y minimercados.

“El balance preliminar es por demás satisfactorio, tanto por el funcionamiento del sistema como por la acogida de los consumidores”, resaltó el asesor del MEF. Según datos preliminares de esta cartera las operaciones con tarjeta de débito se habían duplicado en la pasada semana. El Ministerio tendrá cifras concretas una vez que cierre agosto.

Boom en pedidos de POS. Las empresas que suministran y arriendan POS se vieron desbordadas en los últimos días por la demanda de los pequeños comercios que aún no contaban con estos aparatos electrónicos que permiten pagar con tarjeta de débito y crédito.

El director de la firma Scanteech, Benny Szylkowski, indicó a El Observador que la demanda de cajas registradoras que permiten la lectura de las tarjetas magnéticas de débito y crédito (opera igual que un POS) se disparó la última semana. Esta empresa tiene actualmente 6.000 aparatos de este tipo en todo el país. La demanda básicamente estuvo liderada por almacenes, supermercados, autoservicios, panaderías, carnicerías, y farmacias. A juicio de Szylkowski, en la medida que los consumidores comienzan a consultar por abonar con tarjetas de débito, los comercios se verán “obligados” a incorporar la tecnología que permite abonar con medios electrónicos de pago.

En tanto, el director de la empresa RedPOS, Jorge Souza, informó a El Observador sobre cómo evolucionó el aprovechamiento del beneficio impositivo de la rebaja del IVA en los primeros ocho días de vigencia. Por los POS de esta firma solamente pueden pasar –por el momento– las tarjetas de crédito de Anda, Credital, Club del Este y Pass Car.

Durante el primer día de vigencia de la ley, 14,2% de las transacciones de RedPOS accedieron a la rebaja de dos puntos de IVA que habilita la ley de inclusión financiera para el primer año de vigencia. Sin embargo, ese porcentaje fue incrementándose día a día hasta llegar a 43% de las operaciones al cierre del pasado jueves, según datos que procesa RedPOS. Esta empresa también se vio desbordada en los últimos días por una gran demanda de POS, en particular de los pequeños comercios. El arrendamiento más económico de un POS ronda los US$ 10 mensuales (unos $235).

Las dudas. El Ministerio de Economía creó una página web (www.inclusionfinanciera.uy) para evacuar dudas de los consumidores. Vallcorba informó que en promedio por esta vía se recibieron en promedio de entre 40 y 50 consultas diarias que algunos consumidores expresaron en la primera semana de implementación de la ley con la rebaja del IVA.

El asesor del MEF explicó que muchos consumidores se quejaron porque no pudieron acceder a la rebaja del IVA, pero en la mayoría de los casos no correspondía el beneficio. Puso como ejemplo, las cargas de naftas –que no están gravadas con IVA sino con Imesi–, las entradas de cine –están exento de IVA– y también casaos de facturas que fueron emitidas antes del 1° de agosto, pese a que su vencimiento si caía dentro de ese mes.

“Esto no da un termómetro de la magnitud de los problemas, que son muy acotados si tenemos en cuenta que son decenas de miles de transacciones que se realizan por día”, indicó. Por otro lado, para evacuar las dudas que pueden surgir, el Banco República puso a disposición su call center (1896).

El choque. La Cámara de Comercio y Servicios es una de la gremiales que más cuestiona la implementación de la ley. Su presidente, Carlos Perera, denominó a esta ley como “Gran Hermano” porque con este instrumento la DGI “va a saber absolutamente todos los movimientos de los habitantes del país”. El gremialista considera que el objetivo de esta nueva ley es “el control fiscal” y reveló que junto con otras gremiales empresariales analiza la posibilidad de presentar un recurso contra la norma.

Vallcorba respondió a estos cuestionamientos y se mostró sorprendido por la actitud de esa gremial. “Resulta extraño que desde una gremial que históricamente reclamó que el Estado tome acciones para directas para combatir el informalismo, la evasión y el comercio informal, hoy se critica una ley que justamente lo que genera son mecanismos para avanzar en esa dirección. El presidente de la gremial dio a entender que funciona como un Gran Hermano de la DGI.

Realmente eso está lejos de la realidad. Acá la ley no genera ningún Gran Hermano ni una intromisión en la vida privada de las personas. La DGI no se entera qué adquirimos con el uso de un medio de pago electrónico”, argumento Vallcorba.

No obstante, el jerarca advirtió que quien “debería estar preocupado” es el comercio informal. “Lo que los medios electrónicos permiten es generar más transparencia sobre la actividad de los comercios. Qué impuestos nos cobran. Porque muchas veces le cobran al consumidor el IVA y no lo trasladan a la DGI como deberían hacerlo”, recordó.

Efectivo lidera. De acuerdo al estudio “¿Quién tiene tarjetas de crédito y cuentas bancarias en Uruguay? Evidencia de la Encuesta de Finanzas en Hogares de Uruguay” de los economistas Graciela Sanroman y Guillermo Santos del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales, el efectivo es el principal medio de pago de los hogares uruguayo con una participación del 76%, bastante por encima de las tarjetas de crédito que tiene una cuotaparte de 8,9%.

El choque. La Cámara de Comercio y Servicios es una de la gremiales que más cuestiona la implementación de la ley. Su presidente, Carlos Perera, denominó a esta ley como “Gran Hermano” porque con este instrumento la DGI “va a saber absolutamente todos los movimientos de los habitantes del país”. El gremialista considera que el objetivo de esta nueva ley es “el control fiscal” y reveló que junto con otras gremiales empresariales analiza la posibilidad de presentar un recurso contra la norma.

Vallcorba respondió a estos cuestionamientos y se mostró sorprendido por la actitud de esa gremial. “Resulta extraño que desde una gremial que históricamente reclamó que el Estado tome acciones para directas para combatir el informalismo, la evasión y el comercio informal, hoy se critica una ley que justamente lo que genera son mecanismos para avanzar en esa dirección. El presidente de la gremial dio a entender que funciona como un Gran Hermano de la DGI. 

Realmente eso está lejos de la realidad. Acá la ley no genera ningún Gran Hermano ni una intromisión en la vida privada de las personas. La DGI no se entera qué adquirimos con el uso de un medio de pago electrónico”, argumento Vallcorba. 

No obstante, el jerarca advirtió que quien “debería estar preocupado” es el comercio informal. “Lo que los medios electrónicos permiten es generar más transparencia sobre la actividad de los comercios. Qué impuestos nos cobran. Porque muchas veces le cobran al consumidor el IVA y no lo trasladan a la DGI como deberían hacerlo”, recordó