Santiago. Con el regreso de Chile a los mercados internacionales de capital después de seis años, la venta de US$1.000 millones en bonos a 10 años denominados en dólares fue sobresuscrita en 5,7 veces, lo que significa que la demanda fue de US$5.700 millones, según señaló el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Los bonos en dólares fueron lanzados a 90 puntos base sobre instrumentos comparables del Tesoro de Estados Unidos, con un rendimiento del 3,89%.

Larraín señaló a que éste fue, por lejos, el mejor rendimiento para una emisión de bonos globales en la historia de Chile.

La nación también colocó el equivalente de US$520 millones en bonos denominados en pesos a 10 años con un rendimiento del 5,5%, confirmó el ministro, y añadió que el rendimiento fue 60 puntos base inferior que para el equivalente de bonos a 10 años emitidos en el mercado local.

La demanda por los bonos a 10 años denominados en pesos fue cercana a US$3.800 millones, o unas 7,3 veces sobresuscrita, explicó.

La emisión de bonos en dos partes es la primera colocación de deuda que realiza Chile en los mercados de capital internacionales desde 2004.

El gobierno señaló que utilizará la recaudación de la venta para financiar las iniciativas de reconstrucción tras el devastador terremoto de febrero.

Además, la operación de bonos denominados en pesos representa la primera vez que Chile emite deuda global en su propia moneda.

Larraín destacó que este es el comienzo del proceso de internacionalización del peso.

Si bien el ministro no descartó recurrir a los mercados internacionales en el futuro, afirmó que eso no ocurrirá nuevamente este año.

Chile se encuentra entre los mercados latinoamericanos más estables y el mes pasado Moody's elevó su calificación crediticia de "A1" a "Aa3" con una perspectiva estable, la más alta de Latinoamérica. Fitch Ratings confirmó en mayo la calificación de emisor de Chile en "A", mientras que Standard & Poor's le otorgó la calificación "A+".