La negociación que a finales de 2010 hizo el Banco del Tesoro de Venezuela con la junta interventora de Econoinvest ya arrojó frutos.

El banco logró duplicar su patrimonio después de comprarle a la junta liquidadora los US$60 millones en Títulos de Interés y Capital Cubierto (Ticc) que tenía esta casa de bolsa entre sus principales activos.

Las posiciones en moneda extranjera de las entidades bancarias se contabilizan desde el año pasado a Bs.F. 4,30 por dólar, después que lo aclarara el Banco Central de Venezuela (BCV).

Sin embargo, con respecto a los Ticc la condición era distinta. Estos títulos valores debían seguir registrándose a Bs.F. 2,60, según lo explicaron a El Mundo Economía y Negocios fuentes internas del Banco Central.

Así, las instituciones bancarias con posiciones de este tipo en su portafolio de inversión registraron una ganancia cambiaria luego del ajuste aplicado por el Gobierno en enero.

Y entre estas entidades está el Banco del Tesoro, más aún después de que en diciembre sumó más Ticc a su cartera de valores: los de Econoinvest.

El negocio. En diciembre, el balance del Banco del Tesoro mostraba en su patrimonio Bs.F. 695,3 millones (US$161 millones); y en enero esa cantidad aumentó a Bs.F. 1.200 millones (US$279 millones)

En efecto, el primer informe de 2011 de la Superintendencia para las Instituciones del Sector Bancario reflejó un ajuste al patrimonio (donde se registran las ganancias cambiarias) con Bs.F. 507,1 millones más de lo que se indicaba un mes atrás.

En esa cuenta están incluidos los 60 millones de dólares comprados a la junta liquidadora de Econoinvest.

La diferencia restante debe estar conformada también por Ticc, registrados en US$58 millones, con un valor (ahora) de Bs.F. 249,4 millones.

Esa inversión en Ticc apenas representa 6,3% de la cartera de títulos valores del Banco del Tesoro, que en enero sumó Bs.F. 7.995 millones.

Esta institución bancaria, recuerdan analistas financieros, siempre ha tenido una gestión dirigida hacia las inversiones en valores; en honor a su nombre, incluso.

Fue creada por el Estado con el objetivo de afinar las funciones que suelen llevar a cabo los departamentos de tesorería.

Sin embargo, el gobierno ha sido enfático al dirigirse a las instituciones que hoy conforman la banca pública (incluido el Banco del Tesoro), en cuanto a que la prioridad de la política económica es prestar, aumentar los créditos.

En el caso específico del Tesoro, las inversiones en capitales superan en poco más de 100% a la cartera de crédito.

Lo que pudo ser de los clientes. Esa ganancia cambiaria que hoy registra en su balance el Banco del Tesoro hubiese podido contabilizarse en la liquidez necesaria para honrar los compromisos de los clientes de Econoinvest.

No obstante, igual de esa operación la junta liquidadora obtuvo Bs.F. 156 millones que ahora en moneda local sirven para pagar operaciones en tránsito, y efectivo pendiente que corresponde a las acreencias de la casa de bolsa.

Parte de estos Ticc vendidos al Banco del Tesoro estaban registrados en la Caja Venezolana de Valores, como garantía de operaciones de reportos, a nombre del cliente titular de esa operación financiera.

Esos bonos estaban inscritos en una cuenta restringida para amparar el respaldo de esas transacciones.

Sin embargo, eso no fue suficiente para evitar la venta de los títulos valores.

Los liquidadores dieron orden a este custodio local para disponer de estos papeles y venderlos. El alegato o razón para esa operación era la búsqueda de liquidez para el pago a clientes.