Caracas. Venezuela adjudicó US$3.000 millones del Bono Soberano Internacional Amortizable al 2022, el monto total de una emisión lanzada la semana previa, en una operación que triplicó la demanda, dijo este lunes el ministerio de Finanzas.

El ente dijo que recibió un total de 55.402 órdenes de compra válidas por un monto de US$9.219 millones, lo que representa una demanda de 307% del monto nominal ofertado.

Analistas consultados por Reuters habían previsto la amplia demanda de los papeles, que permitiría a los venezolanos obtener dólares al margen del control cambiario vigente desde 2003, mientras que el cupón de 12,75% elevó el atractivo de la emisión para los inversores internacionales.

"Está claro que la razón fundamental detrás de esta emisión es alimentar de moneda extranjera a los importadores, a medida que el SITME del Banco Central y Cadivi no han podido satisfacer la demanda", dijo un reporte de BBO financial Services.

El lunes pasado, Venezuela anunció la emisión por US$3.000 millones para aliviar la sequía de divisas entre empresarios e importadores, que amenaza con generar brotes de desabastecimiento semanas antes de unas elecciones legislativas claves para el presidente Hugo Chávez.

Tras devaluar en enero, el gobierno fijó dos tipos de cambio, uno de 2,6 bolívares por dólar para bienes de primera necesidad y otro de 4,3 bolívares para el resto, mientras que las empresas pueden hacerse con billetes verdes a unos 5,3 bolívares en el SITME, el nuevo sistema cambiario oficial.

El joven mecanismo controlado por el Banco Central permite a las empresas comprar títulos valores públicos denominados en divisas que arrojan un tipo de cambio superior al oficial, pero dentro del marco del control.

"El mercado reaccionó como era de esperarse, partiendo del hecho de que buena parte del sector que requiere divisas ha tenido dificultades para ingresar a ellas, sea por la vía de Cadivi o a través de SITME", dijo a Reuters el analista César Aristimuño, de la firma local Aristimuño, Herrera & Asociados.

El "Bono Soberano Internacional Amortizable", primera emisión internacional del país petrolero en casi un año, está denominado en dólares y es pagadero en bolívares a un precio de 100%.

El bono tendrá un cupón semianual y se amortizará en cuotas iguales el 23 de agosto de 2020, 2021 y 2022. El bono es pagable a la tasa oficial de cambio de 4,30 bolívares por dólar.

Hasta 50% del papel fue vendido exclusivamente a compañías registradas ante la comisión de administración de divisas de Venezuela, Cadivi, y a través del nuevo mecanismo cambiario con el que Chávez sustituyó al mercado paralelo de divisas.

Los bancos Credit Suisse y Deutsche Bank son los agentes colocadores de la operación, cuya orden de compra mínima fue establecida en US$3.000.

Nuevas emisiones. Expertos creen que el bono 2022 no será suficiente para saciar las necesidades de empresas, tanto para importar productos como para repatriar capitales, por lo que se esperan nuevas emisiones durante lo que resta del año.

El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, dijo a principios de agosto que Venezuela podría vender más deuda de acuerdo a lo estipulado en el presupuesto de la nación, lo que permitiría al país lanzar unos US$1.500 millones adicionales.

El 5 de agosto, en una sorpresiva operación, la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) vendió un bono por US$1.040 millones a 2014 en la reapertura de una emisión por US$1.400 millones del año pasado.

Venezuela vendió en octubre de 2009 casi US$5.000 millones en una emisión combinada al 2019-2024, a un precio del 140%.

La economía de Venezuela se desplomó 3,3% en 2009, mientras que la inflación del país llegó a niveles de 25,1%.