El Banco Central de Venezuela (BCV) preveía que con la última emisión de Pdvsa del Bono 2022 aumentaría la oferta de papeles a ser transados en el Sistema Integrado de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme). Sin embargo, a un mes de realizada la colocación, los títulos de la petrolera estatal todavía no han sido incorporados al esquema cambiario.

Fuentes del ente emisor señalaron que aunque el Petrobono 2022 se incluyó el pasado 23 de febrero en el listado de los 25 títulos con los cuales se pueden realizar operaciones en el Sitme, estos aún no han sido negociados en el sistema.

Funcionarios del Banco Central habían indicado, en declaraciones pasadas, que esta colocación de Petróleos de Venezuela por
US$3.000 millones daría la posibilidad al organismo de alimentar el esquema por un período de tres meses.

Prudencia. Analistas del mercado de deuda en el país explicaron que el BCV seguirá esperando para la venta de los bonos de Pdvsa, hasta tanto no mejoren las condiciones relacionadas con su cotización.

Desde que el Petrobono 2022 comenzó a transarse en el mercado internacional, el precio ha oscilado entre 74% y 78%.

En la jornada de ayer, este título inició el día en 78,45% y cerró en 78,38%. Los papeles de la empresa estatal incrementaron su cotización en los últimos días, debido al aumento de los precios del petróleo, impactados por el conflicto en Libia.

Los consultados señalaron que específicamente los bancos públicos y privados no querrán vender los títulos en el sistema cambiario del BCV mientras el precio no llegue a 81%.

De los US$3.000 millones colocados en el Bono Pdvsa 2022, unos US$1.000 millones fueron adquiridos por la banca pública, pero al parecer, esta ha preferido también ser prudente con la venta de sus papeles.

"Al valor de 81%, el tipo de cambio implícito se coloca en 5,30 bolívares fuertes por dólar, por lo que si las instituciones bancarias venden a un precio menor a 81%, estarían perdiendo dinero", explicó un analista que solicitó mantener su nombre en reserva.

Otro de los consultados señaló que los bancos locales también prefieren mantener estos bonos convertibles en divisas dentro de su cartera de inversiones para resguardarse de futuros ajustes cambiarios. "El mantener esta inversión es una manera de defenderse de la devaluación; si los obligan a vender, se quedan sin instrumentos financieros en divisas", destacó otro de los analistas.

Fuentes del BCV indicaron que las entidades bancarias habían dejado de vender bonos al Sitme desde noviembre pasado, por lo que el sistema era alimentado solo con los papeles que manejaba el propio ente emisor. Entre los bonos que más transaba el Banco Central, está el Petrobono 2017.

No obstante, durante febrero, los bancos comenzaron a vender algunos papeles, lo que permitió un ligero incremento del número de operaciones en el Sitme.

Aún bajo. En el esquema cambiario aún se maneja un bajo número de operaciones debido, principalmente, a la escasa oferta de bonos. En lo que va de año, se han realizado transacciones por un monto total de 1.282 millones de dólares, para un promedio diario de $28,50 millones. Una cuota que se coloca muy por debajo de la meta prometida por el propio BCV de US$40 millones por jornada diaria.

Aunque en el mes de febrero hubo un ligero repunte de los montos negociados, estos no han contribuido a satisfacer la demanda de las empresas importadoras, que acuden a este mercado como una vía para obtener divisas de manera legal. En el último mes, por ejemplo, se han permitido transacciones por US$571,87 millones, lo que se traduce en US$30,09 millones por día.

El Banco Central esperaba incrementar en 2011 la venta de bonos denominados en dólares que tiene en su haber, para convertirse en el principal proveedor de divisas de los importadores. No obstante, este objetivo ha sido difícil de cumplir.