Venezuela trabaja para conseguir un préstamo de US$4.000 millones desde China garantizado por ventas de petróleo, anunció el vicepresidente del Área Económica, Rafael Ramírez en una entrevista con Reuters en Londres.

El también presidente de Pdvsa sostuvo que la deuda total de Venezuela con Pekín era menor a US$20.000 millones, mucho menor a las estimaciones del mercado de más de US$40.000 millones.

Ramírez además dijo Venezuela quiere aumentar los suministros de petróleo hacia Estados Unidos para recuperar participación de mercado que perdió en la década pasada, pues Caracas ve el auge del petróleo de esquisto en el país del norte como una oportunidad para aumentar las exportaciones de crudo pesado.

Venezuela ha pasado de ser el principal proveedor de petróleo de Estados Unidos a fines de la década de 1990 al número cuatro en la actualidad después de Canadá, Arabia Saudita y México debido a un estancamiento de su producción, al aumento de la producción estadounidense gracias al esquisto y a que las relaciones entre Washington y Caracas alcanzaron nuevos mínimos.

Ramírez afirmó que su país es el mayor tenedor mundial de reservas de petróleo debido a hallazgos de crudo pesado en la década pasada, seguirá siendo un importante proveedor de Estados Unidos en las próximas décadas.