Caracas. El sector construcción reveló su preocupación ante la reforma de la Ley de Contrataciones Públicas, aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, y que está a la espera de su promulgación.

Promotores del área están dispuestos a seguir "trabajando para los entes del Estado", aseguró el presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, Juan Francisco Jiménez.

Recordó que el sector es estratégico y genera un gran número de empleos, "más de un millón de familias dependen directa o indirectamente del trabajo que realizan los constructores".

Pero en las condiciones en que se encuentra y con los lineamientos del nuevo instrumento legal, Jiménez lo considera difícil, pues "compromete una gran cantidad de fianzas, incluso de nuestro mismo patrimonio, por los incumplimientos, en la mayoría de los casos la situación es muy compleja, incluso el ente contratante pasa a ser juez y sentenciador del contratista".

"No es un secreto lo que está sucediendo con los principales insumos de la construcción, como ejemplo tenemos el cemento y el acero, que lo producen en su gran mayoría empresas públicas. Pero la situación se ha complicado por los serios problemas que se han generado en el funcionamiento de éstas, como racionamiento eléctrico, huelgas, problemas laborales o de divisas".

Indicó que estas situaciones "generan incumplimiento en contratos de obras públicas, esto es innegable". Por esta razón los tiempos no se pueden controlar en algunas obras, tal como lo expresa la Ley, mencionó.

"Hemos realizado investigaciones y desde el año 2009 el promedio del tiempo de pago de las obligaciones de una obra ejecutada por los entes contratantes con las empresas constructoras ha superado los siete meses y medio. Ninguna obra tiene un financiamiento con menor tiempo y hay obras donde ese lapso es superior".

Es imposible cumplir con estas obligaciones de pagos tal como se encuentra establecido en la ley, artículo 177, donde señala un lapso de ocho días hábiles, "esta medida debe ser revisada y encontrar en conjunto las soluciones que necesitamos y esta exhortación se la hacemos al Ejecutivo nacional, pues creemos que va a repercutir de manera laboral, de seguridad social, en el desarrollo del sector y en la ejecución de las obras públicas".

Mencionó que solicitaron audiencia con los ministros y el presidente de la República con el fin de conversar sobre este pliego legal.

Regiones en apuros. El presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción mencionó que hay regiones con problemas serios en lo que a adquisición de los insumos se refiere.

"En Lara el tema del cemento es crítico; Gran Caracas, cabilla y acero; en los estados andinos cabillas y cemento, al igual que en el Oriente del país".

Entre la cabilla y el cemento, la primera la consideran los constructores como el caso "más crítico, pues su desabastecimiento es superior a 35% comparativamente con el año 2009; en el caso del cemento existe mucho problema, en este caso el desabastecimiento está entre 12 y 15% comparado con 2009", dijo.

También comentó que con respecto al cemento "hay especulaciones en casi todos los estados de Venezuela, es difícil que alguna empresa encuentre lugares donde les vendan el cemento o las cabillas con los precios regulados. Hay que identificar esas mafias y hay que combatirlas, pues es injusto que se traslade este costo a la vivienda", indicó.

Empresarios del sector construcción consultados aseguraron que están, prácticamente, obligados a comprar cemento a revendedores, dada la dificultad para negociar directamente con las empresas expropiadas por el Estado venezolano en el año 2008.

Un promotor, que prefirió el anonimato, dijo que tuvo que esperar hasta cuatro meses por un camión de cemento de Lafarge, con las consecuencias que la demora implica para el avance de las obras.

Comentó el constructor consultado que con Cemex no intentan acercamiento alguno, pues la "rosca" lo impide.

Tener que acudir a intermediarios eleva considerablemente los costos a las empresas del sector, las cuales pagan hasta 25 bolívares fuertes por el saco de cemento (42,5 kilogramos), cuando en el mercado se comercializa en Bs.F. 14, pese a que en Gaceta Oficial se fijó hace varios años en Bs.F. 9.

Un análisis de la Cámara de la Construcción estima que en el primer trimestre 2010 se registró una tasa de crecimiento negativa de 7,8%.

Este comportamiento, revela el estudio, tiene concordancia con la tendencia decreciente que han reflejado los resultados del estudio estadístico que, sobre el avance físico de las obras en ejecución, es levantado por la cámara.

Este informe también ha venido mostrando signos de contracción en el ritmo de crecimiento del sector durante 2009 y 2010.

El sector indicó que por las variables investigadas pueden anticipar que para el segundo trimestre 2010 inevitablemente habrá un crecimiento poco significativo o nulo.