Más de 800 líderes empresariales se dieron cita en Santiago de Chile en la Cumbre Celac-UE 2013.

Fedecámaras, Conindustria, Consecomercio y Fedeagro, presididas por Jorge Botti, Carlos Larrazábal, Carlos Fernández y Pedro Rivas, respectivamente, participaron en esta cumbre empresarial en representación del sector productivo de Venezuela.

La comisión organizadora del encuentro multilateral de empresarios, resumió la jornada en un documento con propuestas de trabajo concretas en cuatro ejes: medio ambiente y desarrollo sustentable, pequeñas y medianas empresas, capital humano y compromiso con valores democráticos.

Según una nota de prensa de Fedecámaras, después de tres días de trabajo (24, 25 y 26 de enero 2013), consensuaron 10 propuestas sobre desarrollo económico sustentable para ser entregado a más de 40 jefes de Estado y gobierno, a través de sus cancilleres. La declaración empresarial sostiene que:

1. La alianza Unión Europea-América Latina y el Caribe es estratégica y representa un compromiso de colaboración birregional que es necesario mantener y fomentar por parte de los Gobiernos, involucrando en todo momento al sector privado que es el motor del desarrollo económico mundial.

2. Es vital que los Gobiernos tengan presentes los valores de libertad, seguridad jurídica y democracia, - entendiendo que esta última debe ser expresión de la voluntad popular, respetuosa del estado de derecho y de la separación de poderes y con alternancia política en el poder -, cuando toman decisiones de cualquier orden. Para que haya crecimiento económico, debe existir un entorno de inversión transparente y estable, respetando en toda circunstancia el Estado de Derecho. Se debe garantizar el trato justo e igualitario a los inversionistas, no permitiendo desigualdades entre inversiones extranjeras y nacionales.

3. El desarrollo de las economías de los países debe realizarse con respeto por el medio ambiente, por lo que debe mantenerse siempre un equilibrio entre crecimiento económico y protección medioambiental.

4. Abogamos por el establecimiento de un marco normativo que permita fomentar la creación y posterior desarrollo de pequeñas y medianas empresas sostenibles, así como la adopción de políticas públicas que sean específicas y adaptadas a las necesidades concretas de las pymes.

5. Los principales retos que tienen los países en este sentido, se centran en la eliminación de las diferencias existentes en la productividad, los niveles de internacionalización y encadenamientos productivos.

6. Para superarlos, proponemos incorporar la innovación tecnológica en áreas con proyección de crecimiento, establecer programas integrados de desarrollo que permitan crear redes en línea y plataformas de conocimiento, acceso a la información, intercambio de experiencias y modelos, y formación de trabajadores, generando oportunidades recíprocas de comercio e inversión y superando las asimetrías regulatorias.

7. La adecuada protección de la propiedad intelectual constituye un eje esencial para garantizar la innovación y la transferencia de tecnología que son vitales para el desarrollo de una economía sostenible.

8. La inversión en talento humano constituye un factor fundamental para garantizar el desarrollo económico inclusivo de los países a largo plazo, y es una herramienta fundamental para la igualdad de oportunidades y la superación de la pobreza. Para la consecución de este objetivo, es necesario diseñar una estrategia formativa congruente con los requerimientos de la sociedad, y en cuya definición participen de manera activa las organizaciones empresariales, tanto para favorecer la inserción de los jóvenes al mercado laboral, como para asegurar la formación continua de profesionales, adaptándose a las necesidades del mercado. Asimismo, es necesario focalizar la formación académica más intensamente hacia las ramas de ciencias, ingenierías y técnicas.

9. Debemos apoyar la apertura equilibrada de mercados como la mejor vía para impulsar el comercio y las inversiones, y rechazamos medidas de naturaleza proteccionista de todo tipo. Por ello, abogamos por la reactivación de las negociaciones de la Ronda de Doha y por la conclusión en primera instancia del acuerdo de facilitación del comercio, así como por las negociaciones de un Acuerdo de Libre Comercio UE- Mercosur que permitirían intensificar y dinamizar las relaciones económicas entre la Unión Europea y esta región.

10. La salida de la crisis, que en mayor o menor medida, afecta a las dos regiones, plantea un protagonismo del sector privado empresarial como actor garante de un desarrollo eficaz y de un crecimiento inclusivo. Ello exige la puesta en marcha de políticas y medidas antes mencionadas, que apoyen al sector empresarial en general y a las pymes en particular. Ante este desafío, los sectores empresariales de la UE y ALC, en lugar de competidores, se convierten en aliados, colaboradores necesarios en un proyecto común, cual es el de generar riqueza y empleo, y fomentar un desarrollo sostenible que sea eficaz en la lucha contra la pobreza y las desigualdades.