Venezuela. Aunque el Gobierno decidió dejar la tasa oficial a Bs. 6,30 por dólar para este año, las personas naturales tendrán que pagar 80% más por los dólares que solicitará para viajes, efectivo, remesas familiares y, posiblemente, el cupo electrónico, que también aplica en la categoría de tarjeta de crédito .

Y esto, para economistas y analistas financieros consultados, representa una devaluación en la medida en que el Estado reciba más bolívares por los dólares que dará bajo estos conceptos.

“Se harán mayores erogaciones en bolívares para adquirir los mismos dólares. Y está claro que prácticamente todas las personas naturales cayeron ahí”, indicó Luis Brusco, economista, y ex investigador del Banco Central de Venezuela (BCV).

En efecto, alrededor de 79% de las divisas que se otorgaban a través de Cadivi a naturales era para esos conceptos. El otro porcentaje (21%) se destina para gastos de estudiantes, jubilados y pensionados, y casos especiales.

“Se trató de una devaluación para algunos conceptos. Se le devaluó al venezolano que viajaba al exterior a tasa oficial”, indicó Alejandro Grisanti, codirector de Barclays Capital para Latinoamérica.

Si bien la proporción de las divisas para naturales creció en el último año, según aseguró el vicepresidente de economía, Rafael Ramírez, lo que se destina para naturales representa alrededor de 15% del total que se aprobaba a través de Cadivi.

Sin embargo, al entregar una parte de los dólares a una tasa superior, el promedio del tipo de cambio general aumenta, según explica Víctor Silva, economista, y director de la firma Kapital Consultores.

“Al desplazar más conceptos a Bs. 6,30 por dólar, de alguna manera se incrementa la tasa de cambio promedio a la que está dando el Gobierno, lo que es una devaluación”, indicó el experto.

Sin embargo, estimó como positivo que el Estado reciba más bolívares por las divisas, pero señaló que es poco, pues hasta ahora, por lo menos 80% de la economía seguirá transándose al tipo de cambio oficial.

En efecto, desde la vicepresidencia de la economía no se indicó si algunos de los sectores atendidos al tipo de cambio oficial pasará a importar a la tasa referencial del Sicad.

De hecho, Alejandro Grisanti señaló que se esperaba que los sectores distintos a alimentos y medicinas pasaran a importar a la tasa de las subastas, con lo que el déficit fiscal, calculado por Barclays Capital en 15 puntos del PIB, se reduciría en dos puntos.

“Es justo decir que la mayoría de los analistas esperaban que se decretara una devaluación mayor, que pudiera disminuir las distorsiones”, indicó Grisanti. “No creo que con estas medidas se restablezcan los equilibrios económicos que necesita el país”, añadió.

En todo caso, hay que esperar que comience a operar el Sicad con las nuevas modificaciones, pues según explica Luis Brusco, la devaluación también podría llegar por otra vías, de acuerdo con las fluctuaciones que marquen las bandas que ahora tendrá este esquema, pues el límite superior debería estar marcado por la tasa de mercado, refiere el académico. De ser así, ese precio estaría por encima del precio actual de Bs. 11,36.

Sin totalizació. En el flujo de divisas presentado por la vicepresidencia de la economía, la totalidad de los dólares drena al BCV, incluyendo organismos del Estado y otras figuras; de concretarse sería positivo para la economía, a juicio de los analistas consultados, pues de esta manera, las disponibilidades de fondos parafiscales serían administradas por el ente emisor.

“Al funcionar así, el Fonden vendería sus excesos de dólares a través del BCV, por ejemplo, lo que traería mucho más control de las divisas”, explica Víctor Silva.

Sin embargo, Alejandro Grisanti señala que esa consolidación no está planteada: “Lo que se anunció ayer no implica que las divisas del Fondo Chino o del Fonden, por ejemplo, se contabilicen en las reservas internacionales directamente, o tomo una cuenta aparte”, indicó.

Explica que una consolidación de las divisas en el ente emisor sería la vía ideal para fortalecer las reservas internacionales.